- El precio del gasoil ha aumentado un 31%, pasando de $1.600 a $2.100 por litro.
- La cantidad de pasajeros en el AMBA ha caído un 20% en el último año, afectando gravemente los ingresos de las empresas.
- Las empresas han reducido la cantidad de colectivos en circulación entre un 3% y un 4% debido a la falta de fondos.
- La deuda acumulada del Estado con las empresas de transporte en Buenos Aires asciende a $50.000 millones.
- El subsidio al transporte en abril fue de $73.514 millones, mientras que los 'Atributos Sociales' sumaron $96.000 millones.
- Se prevé que la próxima revisión de subsidios y la gestión de la deuda serán momentos clave para el futuro del transporte.
El sector del transporte de pasajeros en Argentina enfrenta una crisis profunda, exacerbada por el aumento del costo del gasoil y la disminución de pasajeros. Los empresarios del transporte han expresado que la situación es insostenible, con costos que han aumentado significativamente desde la última actualización de subsidios en enero. El precio del gasoil ha escalado de $1.600 a $2.100 por litro, lo que representa un incremento del 31% en poco tiempo, afectando directamente la viabilidad de las operaciones.
La caída en la cantidad de pasajeros también es alarmante. En el área metropolitana de Buenos Aires, la cantidad de usuarios ha disminuido hasta un 20% en el último año. Esta reducción se ha visto más marcada los sábados, donde la cantidad de pasajeros ha pasado de 5,6 millones en marzo de 2025 a 4,6 millones en el último mes. Durante los días hábiles, la baja ha sido del 12%, lo que ha llevado a las empresas a reducir la cantidad de colectivos en circulación entre un 3% y un 4%. Esta combinación de factores ha resultado en una frecuencia de servicio cada vez más deficiente, con esperas de hasta media hora en algunas líneas.
El impacto del aumento del gasoil es significativo, ya que representa el 20% de la estructura de costos de las empresas de transporte, mientras que el 50% está relacionado con la mano de obra. La falta de actualización de los subsidios por parte del gobierno ha dejado a las empresas sin recursos suficientes para operar de manera eficiente. En este contexto, los empresarios han señalado que no están en condiciones de mantener la cantidad de colectivos necesarios para satisfacer la demanda, lo que se traduce en un servicio de menor calidad para los usuarios.
Además, existe una deuda acumulada del Estado con las empresas de transporte que asciende a aproximadamente $50.000 millones solo en la provincia de Buenos Aires, lo que complica aún más la situación. Aunque en la Ciudad de Buenos Aires el gobierno ha asumido la responsabilidad de cubrir parte de esta deuda, la situación sigue siendo crítica. En abril, el subsidio al transporte de pasajeros representó un desembolso de $73.514 millones, mientras que los “Atributos Sociales” sumaron otros $96.000 millones, lo que indica que el gobierno está enfrentando serios desafíos fiscales para mantener el sistema en funcionamiento.
Mirando hacia el futuro, es crucial que los inversores y analistas del mercado sigan de cerca las decisiones del gobierno respecto a la actualización de los subsidios y la gestión de la deuda con las empresas de transporte. La situación actual podría llevar a un aumento en las tarifas de los pasajes si no se implementan medidas efectivas para aliviar la carga financiera de las empresas. La próxima revisión de los subsidios y la discusión sobre la deuda acumulada serán momentos clave para observar cómo se desarrollará esta crisis en el sector del transporte en Argentina.
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