La gestora Verde Asset Management, liderada por Luis Stuhlberger, ha realizado un ajuste significativo en su estrategia de inversión al aumentar su exposición a la Bolsa brasileña a principios de marzo de 2026, mientras que simultáneamente ha reducido su apuesta en la renta fija local. Este movimiento se produce en un contexto donde el Brasil ha mostrado un desempeño destacado, impulsado por la entrada de capital extranjero que ha sostenido tanto el mercado accionario como el tipo de cambio. Según la carta mensual de la gestora, el país ha logrado 'performar excepcionalmente bien', lo que refleja un entorno favorable para los activos brasileños.

El aumento en la inversión en acciones se da en un momento en que los flujos de capital extranjero continúan siendo positivos, lo que ha contribuido a mantener los precios de los activos en niveles competitivos. Este fenómeno contrasta con otros mercados emergentes que dependen de las importaciones de energía, lo que coloca a Brasil en una posición ventajosa gracias a un contexto de precios del petróleo más elevados. Este aumento en los precios del petróleo no solo beneficia el cuadro fiscal del país, sino que también mejora su balanza de pagos, lo que es crucial para la estabilidad económica.

Sin embargo, la decisión más notable de la gestora ha sido la eliminación total de su posición en juro real en Brasil, lo que implica un cambio en la percepción sobre la dirección futura de las tasas de interés. Al desmantelar esta apuesta, Verde muestra una menor convicción en que las tasas reales seguirán cayendo en el corto plazo. Esta estrategia sugiere que la gestora está anticipando un entorno más incierto en el ámbito de la renta fija, donde las presiones inflacionarias y las incertidumbres fiscales podrían limitar las oportunidades de ganancias en este sector. En este sentido, el cierre de posiciones en juro real podría ser visto como una realización de ganancias tras el reciente movimiento del mercado.

En el ámbito internacional, Verde ha mantenido posiciones significativas en el exterior, particularmente en los Estados Unidos, donde sigue apostando por los juros reales y la inflación implícita. Esto refuerza la visión de que el entorno global se encuentra bajo presión inflacionaria, lo que podría tener repercusiones en los mercados emergentes, incluyendo Argentina. La diversificación en monedas también sigue siendo parte de la estrategia de la gestora, con posiciones en el renminbi chino y en una cesta de divisas frente al dólar, así como opciones de compra en el real, lo que sugiere una perspectiva optimista hacia las monedas emergentes.

La reciente escalada de tensiones en el Medio Oriente, especialmente en relación con el conflicto en Irán, también ha influido en las decisiones de inversión de Verde. La gestora advierte que el impacto de este conflicto aún no se ha reflejado completamente en los precios de la energía, lo que podría llevar a un aumento sostenido en los precios del petróleo a largo plazo. Este escenario plantea un contexto más estagflacionario, donde los inversores deben estar atentos a las implicancias de estas tensiones geopolíticas en sus carteras. En marzo, el fondo de Verde reportó una leve ganancia de 0,05%, que se encuentra por debajo del CDI de 1,21%, pero en el acumulado del año, la rentabilidad se sitúa en 4,57%, superando al indicador de 3,41%.