- El Tesoro adquirió US$115 millones al BCRA el 30 de marzo, utilizando $160.000 millones.
- Las reservas internacionales netas cerraron en -US$684 millones a finales de marzo, un deterioro de US$2.300 millones desde el inicio del año.
- El 81,5% de los ingresos del BCRA se destinaron a pagos de deuda, afectando la acumulación de reservas.
- Se espera un pago de US$4.200 millones a bonistas el 9 de julio, lo que podría aumentar la presión sobre el mercado cambiario.
- La falta de cumplimiento con las metas de reservas podría complicar la revisión del FMI y el desembolso de US$1.000 millones.
El 30 de marzo, el Tesoro Nacional de Argentina adquirió US$115 millones al Banco Central (BCRA) utilizando $160.000 millones, marcando la quinta compra de dólares en lo que va del año. Esta operación se realizó para cumplir con un pago semestral de US$166 millones al Club de París, parte de una deuda que fue refinanciada por última vez en 2022. A pesar de que esta estrategia es más racional que las prácticas anteriores de las administraciones kirchneristas, que tomaban dólares sin pagar, la acumulación de reservas se complica significativamente.
Desde el inicio del año, el Tesoro ha comprado un total de US$3.658 millones al BCRA, lo que ha generado un impacto negativo en las reservas internacionales netas. A pesar de que el BCRA ha realizado compras de divisas en el mercado local, la mayor parte de esos ingresos se han utilizado para satisfacer las necesidades del Tesoro, lo que ha llevado a un flujo negativo de casi US$1.700 millones en pagos netos a bonistas y organismos internacionales. Esto se traduce en un deterioro de las reservas, que cerraron en -US$684 millones a finales de marzo, un descenso de US$2.300 millones en comparación con el inicio del año.
El gobierno de Javier Milei ha intentado evitar las compras directas de dólares desde febrero, cuando se realizaron pagos al Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, la necesidad de cumplir con los compromisos de deuda ha llevado a un aumento en las compras al BCRA. La estrategia del Ministerio de Economía busca liberar al BCRA para que pueda acumular reservas, pero los resultados hasta ahora son preocupantes, ya que el 81,5% de los ingresos obtenidos por el BCRA se han destinado a pagar deudas.
La situación se complica aún más con el próximo pago de US$4.200 millones a bonistas programado para el 9 de julio, que se espera que sea cubierto mediante emisiones de bonos locales. Sin embargo, el alto riesgo país limita las opciones de financiamiento internacional, lo que podría llevar a una mayor presión sobre el mercado cambiario y, por ende, sobre el valor del peso argentino. La falta de reservas adecuadas también podría afectar la capacidad del BCRA para intervenir en el mercado cambiario, lo que podría generar una mayor volatilidad en el tipo de cambio.
A futuro, es crucial monitorear la evolución de las reservas internacionales y la capacidad del gobierno para cumplir con sus compromisos de deuda. La revisión del FMI, que se ha retrasado, es un evento clave que podría desbloquear un desembolso de US$1.000 millones, pero la falta de cumplimiento con las metas de reservas podría complicar aún más la situación. Los inversores deben estar atentos a las decisiones del gobierno en torno a la emisión de bonos y a la evolución del riesgo país, que sigue siendo un factor determinante en la estabilidad económica del país.
Comentarios (0)
Inicia sesion para participar en la conversacion.