El reciente aumento en la valorización de las acciones brasileñas ha sido impulsado por un fuerte flujo de inversiones extranjeras. Sin embargo, los inversores locales no han podido aprovechar esta tendencia debido a los altos niveles de tasas de interés y a las exenciones fiscales que elevan el costo de oportunidad de cambiar a activos de riesgo. Según Sara Delfim, socia de Dahlia Capital, "el gringo participó de la fiesta, pero el local no, porque siempre es pesimista respecto a Brasil". Esta situación se discutió en el 12º Brazil Investment Forum, donde varios gestores de fondos coincidieron en que el escenario no cambiará significativamente en el corto plazo.

Los inversores brasileños están a la espera de señales de que la inflación esté controlada, la situación fiscal se haya resuelto y las tasas de interés comiencen a bajar. Sin embargo, los expertos advierten que este es un rompecabezas complicado de resolver. En el contexto global, el aumento de los precios del petróleo podría beneficiar a Brasil, que es un exportador de este recurso. A pesar de las preocupaciones internas, los gestores sugieren que es crucial diversificar las carteras de inversión, considerando que el mercado brasileño aún presenta oportunidades atractivas en ciertos sectores.

André Lion, CIO de Ibiuna Investimentos, señala que la recuperación del inversor local podría tardar más de lo esperado. Mientras los inversores extranjeros buscan activos a precios bajos, los locales se ven atrapados por las altas tasas de interés, lo que les impide captar el rendimiento de la bolsa. Este patrón podría persistir durante el año, según los analistas. Rodrigo Santoro, de Bradesco Asset, también enfatiza que el inversor extranjero tiene una perspectiva diferente sobre la bolsa, lo que influye en las decisiones de inversión en el país.

A pesar de las recientes alzas en el mercado, los gestores presentes en el panel consideran que las acciones brasileñas no están sobrevaloradas y siguen siendo atractivas. Santoro menciona que, aunque hay incertidumbre debido al conflicto en Irán, el ciclo de recortes de tasas podría ser prolongado, lo que podría generar más interés en el mercado de acciones. La diversificación global de las carteras también se ha vuelto más relevante, especialmente con el debilitamiento del dólar y las preocupaciones sobre la institucionalidad en Estados Unidos.

En cuanto a las elecciones, los expertos coinciden en que, por el momento, hay más ruido que dirección clara en el mercado. Se espera que el tema electoral gane peso a partir de agosto, pero por ahora, la guerra en Irán y sus implicaciones globales están dominando la atención de los inversores. Lion advierte que si la situación empeora, esto podría llevar a un aumento de la inflación mundial, lo que obligaría al Banco Central brasileño a actuar. Por lo tanto, los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan estos eventos en el futuro cercano.