La inmobiliaria Armando Paredes cerró el año 2025 con un crecimiento del 5% en su negocio de venta de viviendas, manteniendo una tendencia estable en comparación con los años anteriores. Este crecimiento no fue intencional, sino resultado de una base de clientes sólida y una diversificación de productos que ha permitido a la empresa adaptarse a las condiciones del mercado. A pesar de ser un año preelectoral, el segmento alto, al que se dirige la compañía, mostró una estabilidad que sorprendió a muchos analistas del sector.

En el contexto del mercado inmobiliario peruano, la empresa ha decidido ampliar su enfoque más allá de la venta de viviendas, apostando por la renta inmobiliaria y el desarrollo de activos como hoteles y oficinas. Actualmente, Armando Paredes cuenta con 11 proyectos activos, de los cuales tres están en preventa, seis en obra, uno en entrega inmediata y uno en proceso de apertura, que corresponde al hotel en Miraflores. Esta diversificación es clave para su estrategia de crecimiento, especialmente en un entorno donde la demanda de alquileres se mantiene dinámica.

La compañía está en plena marcha blanca del Hotel Humano, un establecimiento de la cadena Marriott en Miraflores, y se espera que abra sus puertas en este mes. Además, se están desarrollando dos hoteles en Cusco, lo que representa una nueva oportunidad en un mercado turístico en crecimiento. La decisión de expandirse a Cusco se basa en la sinergia operativa que se puede lograr entre Lima y esta ciudad, lo que podría facilitar la gestión y operación de los nuevos activos.

Para el año 2026, Armando Paredes planea mantener su enfoque en la estabilidad del negocio de venta de viviendas, al mismo tiempo que busca estabilizar su portafolio de renta. La compañía espera que la renta inmobiliaria, que incluye los ingresos de sus hoteles y oficinas, represente un 25% de su EBITDA en los próximos años. Esto refleja un cambio en la estrategia hacia un modelo más diversificado, que podría ofrecer mayores oportunidades de ingresos en un mercado que ha mostrado resiliencia a pesar de la incertidumbre política.

A medida que se acerca el año electoral en Perú, los inversores deben estar atentos a cómo las decisiones políticas podrían influir en el mercado inmobiliario. La estabilidad observada en el segmento alto es un indicador positivo, pero el contexto electoral podría generar volatilidad. Las oportunidades en el sector hotelero y la expansión internacional también son factores a considerar, ya que la empresa evalúa su ingreso a mercados europeos en el futuro cercano, dependiendo de las oportunidades que surjan. La atención a estos desarrollos será crucial para entender la dirección que tomará la inmobiliaria en el corto y mediano plazo.