Los precios de los fertilizantes han experimentado un aumento significativo, alcanzando un incremento del 52% en el último año. Este fenómeno se ha visto impulsado por tensiones geopolíticas, especialmente en el Medio Oriente, donde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con acciones militares contra Irán si no se reabre el Estrecho de Ormuz. Este estrecho es crucial para el comercio global, ya que aproximadamente el 45% de los fertilizantes que se comercializan en el mundo transitan por esta vía. La escalada de tensiones ha llevado a un aumento del 30% en los precios internacionales de fertilizantes desde el inicio de los conflictos, lo que ha generado preocupación en países altamente dependientes de estas importaciones, como Colombia.

Colombia, que importa alrededor del 90% de sus fertilizantes, ha visto cómo el costo de estos insumos se ha disparado. Según datos de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), los fertilizantes representan entre el 12% y el 30% de los costos de producción agrícola, dependiendo del cultivo. En términos concretos, el índice de precios de fertilizantes de Bloomberg muestra que el precio promedio de la canasta de fertilizantes pasó de US$649,23 en abril de 2025 a US$984,67 en abril de 2026. Este aumento no solo afecta a los agricultores, sino que también puede tener repercusiones en la inflación de alimentos en el país.

El impacto de estos aumentos en los precios de los fertilizantes podría ser significativo. Jorge Bedoya, presidente de la SAC, ha advertido que si los costos de producción continúan aumentando, los agricultores podrían verse obligados a reducir la cantidad de insumos que compran, lo que a su vez podría disminuir la productividad de los cultivos. Esta reducción en la producción podría llevar a una menor oferta de alimentos en el mercado, lo que generaría presiones inflacionarias en los precios de los alimentos en un plazo de cuatro a seis meses. Javier Díaz, presidente de Analdex, también ha señalado que el impacto en la inflación de alimentos se podría sentir en ese mismo periodo, lo que podría afectar el poder adquisitivo de los consumidores.

Además de las tensiones en el Medio Oriente, otro factor que ha contribuido a la subida de precios es la reciente decisión de China de suspender las exportaciones de fertilizantes para proteger su mercado interno. Este país es uno de los principales proveedores de fertilizantes para Colombia, representando el 18,3% de las importaciones en 2025. La combinación de estos factores sugiere que el panorama para los precios de los fertilizantes seguirá siendo incierto y volátil en los próximos meses, lo que podría tener un efecto dominó en la economía agrícola de la región.

A futuro, es crucial monitorear la evolución de las tensiones geopolíticas, especialmente en relación con Irán y Estados Unidos, así como las decisiones de China respecto a sus políticas de exportación. La situación en el Estrecho de Ormuz y las políticas de producción de fertilizantes en China serán determinantes para el comportamiento de los precios en el mercado internacional. Los agricultores y consumidores en Colombia y en toda la región deben estar preparados para posibles aumentos en los precios de los alimentos, que podrían surgir como consecuencia de estos cambios en el mercado de fertilizantes.