El gobierno de Estados Unidos ha manifestado su preocupación por la falta de competencia en el mercado de servicios de pago electrónico en México, justo antes de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). En su Informe Nacional de Estimaciones Comerciales de 2026, el gobierno estadounidense señala que las regulaciones actuales limitan la capacidad de las empresas estadounidenses, como Visa y Mastercard, para ofrecer sus servicios de manera efectiva en el país. Este informe, que se presenta anualmente ante el Congreso de EE. UU., destaca que las medidas implementadas por México son insuficientes y que se requiere un marco normativo más competitivo para facilitar la operación de estos proveedores.

La situación se complica aún más por el rechazo de la Comisión Nacional Antimonopolio de México a la compra de Prosa por parte de Visa, lo que ha generado un clima de incertidumbre en el sector. La compra, que implicaba la integración de uno de los procesadores de pagos más grandes de México con la mayor marca de tarjetas del mundo, fue considerada riesgosa para la competencia en el mercado. Este tipo de decisiones regulatorias ha llevado a que Estados Unidos exija cambios significativos en la normativa mexicana, lo que podría retrasar las negociaciones del T-MEC si no se resuelven estas cuestiones.

Las recomendaciones emitidas por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) en septiembre de 2023, que identificaron barreras a la competencia en el mercado de procesamiento de pagos, aún no han sido implementadas. Esto ha generado un ambiente de desconfianza entre los proveedores estadounidenses, quienes ven limitadas sus capacidades para ofrecer servicios de valor agregado, como la protección contra el fraude. La falta de acción por parte de las autoridades mexicanas podría resultar en un endurecimiento de la postura estadounidense en las negociaciones del T-MEC, lo que complicaría aún más el panorama comercial entre ambos países.

Los analistas advierten que la situación actual podría tener repercusiones significativas para las empresas argentinas que operan en el sector de pagos electrónicos o que dependen de estos servicios. Si Estados Unidos decide tomar medidas más drásticas en las negociaciones, esto podría afectar la dinámica comercial en la región, incluyendo a Argentina. La incertidumbre en el proceso de aprobación para las instituciones de fondos de pago electrónico también plantea interrogantes sobre la capacidad de las empresas argentinas para acceder a servicios seguros y eficientes en el ámbito digital.

A futuro, será crucial observar cómo se desarrollan las negociaciones del T-MEC y si México implementa las recomendaciones de la Cofece. La próxima revisión del tratado, programada para el 2026, será un momento clave para evaluar si se logran avances en la creación de un mercado más competitivo en el sector de pagos electrónicos. Además, la respuesta de la Asociación de Bancos de México (ABM) y las acciones de Banxico y la CNBV en relación con las recomendaciones de la Cofece serán indicadores importantes a seguir en los próximos meses.