En enero de 2026, las exportaciones peruanas de frutas y hortalizas alcanzaron casi US$ 1,000 millones, destacándose productos como uvas, arándanos, mangos y paltas, que son altamente demandados en el hemisferio norte. Según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), las ventas de frutas y hortalizas representaron US$ 904 millones, lo que equivale al 73.4% de las agroexportaciones no tradicionales. Este resultado marca un aumento del 16.4% en comparación con el mismo mes del año anterior, lo que refleja una tendencia positiva en el sector agroexportador peruano.

A lo largo de 2025, las frutas y hortalizas peruanas generaron más de US$ 8,104 millones en exportaciones, consolidando al Perú como uno de los principales productores y exportadores mundiales de arándanos, uvas, paltas y mangos. Los principales mercados de destino fueron Estados Unidos, Holanda, México, España, Canadá, Colombia, Inglaterra, China, Chile y Ecuador, que concentraron el 82.1% del valor total exportado. Este crecimiento es significativo, especialmente considerando la competencia en el mercado global y los desafíos climáticos que enfrenta el sector.

El fenómeno meteorológico “El Niño” ha sido un factor de preocupación, pero el Perú se beneficia de su diversidad climática, con 38 climas diferentes que permiten una producción continua a lo largo del año. Esta ventaja geográfica es crucial para mantener la oferta de productos frescos y de calidad. Además, el sector agroexportador está adoptando innovaciones tecnológicas, como nuevas variedades genéticas, para adaptarse al cambio climático y mejorar la calidad de sus productos. Esto es fundamental para mantener la competitividad en un mercado global que exige estándares cada vez más altos.

El Midagri, a través del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), está promoviendo nuevos acuerdos fitosanitarios con diferentes países, lo que podría abrir nuevas oportunidades para las exportaciones peruanas. Estos acuerdos son esenciales para asegurar el acceso a mercados internacionales y mejorar la percepción de calidad de los productos peruanos. Para los inversores, esto representa un potencial de crecimiento en el sector agroexportador, que sigue mostrando resiliencia y capacidad de adaptación ante desafíos externos.

A futuro, es importante monitorear la evolución de los acuerdos comerciales y las condiciones climáticas que podrían afectar la producción. La implementación de nuevas tecnologías y prácticas sostenibles también será clave para el crecimiento continuo del sector. Las proyecciones para el resto del año sugieren que, si se mantienen las condiciones favorables, las exportaciones podrían seguir aumentando, lo que beneficiaría a la economía peruana y a los inversores interesados en el sector agroexportador.