La curva de juros futuros en Brasil experimentó un día de fuertes variaciones, cerrando en alza este lunes 6 de abril. La tasa de Depósito Interfinanceiro (DI) para enero de 2027 alcanzó un 14,170%, marcando su máximo intradía, en comparación con el 14,030% del ajuste anterior. Asimismo, la tasa de DI para enero de 2029 terminó la sesión en 13,725%, también en su máximo intradía, frente al 13,630% del cierre anterior. Por otro lado, el DI para enero de 2036 cerró a 13,820%, ligeramente por encima del 13,810% registrado el jueves 2 de abril. Estas cifras reflejan un aumento en la percepción de riesgo y la incertidumbre en el mercado, influenciadas por la escalada de tensiones en el Medio Oriente.

En el contexto internacional, los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, conocidos como Treasuries, cerraron en baja. El rendimiento del Treasury a dos años, que es más sensible a las políticas monetarias, bajó a 3,850% desde 3,852%. Por su parte, el retorno del bono a diez años, que sirve como referencia global para decisiones de inversión, cayó a 4,337% desde 4,346%. Esta caída en los rendimientos estadounidenses puede estar relacionada con la incertidumbre geopolítica, especialmente tras el rechazo de Estados Unidos e Irán a una propuesta de mediación para un cese al fuego en el conflicto actual, lo que intensifica la preocupación en los mercados.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha intensificado sus amenazas hacia Irán, afirmando que el país podría ser derrotado en una sola noche. Esta retórica agresiva, junto con el rechazo de la propuesta de cese al fuego por parte de Irán, ha generado un clima de tensión que afecta no solo a la región, sino también a los mercados financieros globales. En Brasil, el gobierno ha anunciado medidas para mitigar el impacto de la guerra en los precios de los combustibles, incluyendo una nueva ronda de subsidios para el diésel y la eliminación de impuestos sobre el combustible de aviación. Estas acciones buscan estabilizar la economía local frente a las fluctuaciones internacionales.

Desde el Banco Central de Brasil, el presidente Gabriel Galípolo ha indicado que la cautela en la política monetaria ha permitido al BC enfrentar mejor el choque provocado por el conflicto en el Medio Oriente. Sin embargo, también ha expresado preocupación por un mercado laboral ajustado y expectativas de inflación desancladas. En este sentido, los economistas han ajustado sus proyecciones para la inflación brasileña, elevando las expectativas para el Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplo (IPCA) en 2026 de 4,31% a 4,36%. La tasa básica de interés, Selic, se mantiene en 12,50% para este año, mientras que se prevé que el dólar cierre a R$ 5,40.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a las decisiones del Comité de Política Monetaria (Copom) de Brasil, que se espera que se reúnan próximamente. Actualmente, las probabilidades de un recorte de la Selic en 25 puntos básicos se sitúan en 47,5%, mientras que la posibilidad de mantenerla en 14,75% es del 19,5%. La situación en el Medio Oriente y sus implicancias para los precios de los combustibles y la inflación en Brasil son factores críticos a monitorear en las próximas semanas, ya que podrían influir en las decisiones de política monetaria y en la estabilidad del mercado cambiario.