Hapvida (HAPV3), una de las principales operadoras de salud en Brasil, ha anunciado la salida de su CEO Jorge Pinheiro, quien estuvo al mando durante casi tres décadas. Esta decisión se produce en un contexto de presión por parte de inversores y críticas a la gobernanza de la empresa, especialmente por parte de la gestora Squadra Investimentos. En una carta dirigida al mercado, Pinheiro reconoció que los resultados financieros recientes de la compañía no han estado a la altura de su potencial, lo que ha llevado a esta transición en la dirección de la empresa.

La renuncia de Pinheiro, que se hará efectiva en medio de cuestionamientos sobre la gestión de la compañía, marca el final de un ciclo y el inicio de una nueva fase para Hapvida. La gestora Squadra ha sido particularmente vocal en sus críticas, sugiriendo que la empresa debería adoptar el voto múltiple en las elecciones del consejo de administración y cuestionando la alta remuneración de los directores en un momento en que la compañía ha reportado resultados decepcionantes. En el último trimestre, Hapvida perdió 140 mil beneficiarios, lo que refleja un desbalance entre las ventas y la retención de clientes, un problema que ha afectado su rentabilidad.

El nuevo CEO, Luccas Adib, asumirá el cargo con la misión de revitalizar la compañía, enfocándose en la eficiencia, la calidad y la experiencia del usuario. Pinheiro destacó que la empresa entrará en 2026 “más ligera y enfocada”, tras completar importantes integraciones y con un enfoque renovado en la recuperación de la rentabilidad histórica. Sin embargo, el camino hacia la recuperación no será fácil, ya que la compañía enfrenta desafíos significativos, incluyendo una alta siniestralidad y la falta de sinergias tras la fusión con NotreDame Intermédica.

Las críticas a la gobernanza de Hapvida han resaltado la necesidad de cambios en su estructura directiva y en la estrategia de negocio. La remuneración de los directores, que se estima en R$ 57 millones para este año, ha sido un punto de controversia, especialmente en un contexto donde los resultados han sido negativos. La presión de los accionistas podría llevar a la empresa a reevaluar sus prioridades y considerar desinversiones en activos menos estratégicos, lo que podría impactar su estructura de capital y su enfoque en el crecimiento.

A medida que Hapvida navega por esta transición, será crucial observar cómo se implementan las nuevas estrategias bajo el liderazgo de Adib. Los inversores deben estar atentos a los próximos informes financieros y a las decisiones estratégicas que se tomen en el corto plazo, especialmente en relación con la recuperación de la rentabilidad y la gestión de la deuda. La próxima reunión del consejo de administración, programada para finales de abril, podría ser un momento clave para evaluar la dirección futura de la empresa y las respuestas a las inquietudes de los accionistas.