Las tasas de interés en pesos han experimentado una notable caída en las últimas semanas, alcanzando niveles que rondan el 25% nominal anual (TNA) para las Lecaps de corto plazo con vencimiento en abril de 2026. Este descenso se ha visto reflejado en una reducción de las tasas de los plazos fijos, que ahora se sitúan por debajo del 27% anual. Esta tendencia se produce en un contexto de disminución de la demanda de dinero, lo que sugiere una desaceleración en la actividad económica y un aumento en la morosidad, factores que han llevado a los bancos a ajustar sus tasas de interés a la baja.

En comparación con el pasado reciente, donde las tasas se mantenían más elevadas, la actual compresión de tasas ha generado un cambio en las estrategias de inversión. Los analistas de la city han comenzado a recomendar un enfoque más centrado en los bonos CER, que están indexados a la inflación, como una opción más atractiva para proteger el poder adquisitivo. Justina Gedikian, estratega de bonos en Cohen Aliados Financieros, destacó que los bonos CER, como el TZX26, son especialmente interesantes en este momento, dado que podrían ofrecer rendimientos que superen la inflación esperada, que podría no desacelerarse tan pronto como se anticipa.

Además de los bonos CER, los bonos Dólar linked, como el D30A6, han ganado relevancia en el actual clima de inversión. Estos instrumentos ofrecen un tipo de cambio implícito que se sitúa en $1.401, lo que los hace competitivos frente a las Lecaps de plazos similares. Los analistas de Proficio Investment han ajustado su perspectiva sobre los bonos de tasa fija, pasando de neutral a negativa, debido a que la relación riesgo-retorno en niveles de tasas cercanas al 2% no resulta atractiva en este contexto. Por otro lado, han mejorado su visión sobre los Dólar linked, considerando que podrían beneficiarse de una posible flexibilización de las restricciones cambiarias.

La caída en las tasas reales, que actualmente se encuentran en terreno negativo, es otro aspecto a considerar. Los expertos sugieren que esta situación debería normalizarse para incentivar la demanda de pesos y facilitar un proceso de remonetización. La inclusión de bonos CER en las carteras de inversión se vuelve esencial en este entorno, donde la inflación sigue siendo un tema de preocupación para los inversores. La dinámica actual del mercado sugiere que los inversores deben estar atentos a la evolución de las tasas de interés y a las decisiones del equipo económico, que podrían influir en la dirección del peso y en la brecha cambiaria.

De cara al futuro, es crucial monitorear las decisiones del Banco Central y las políticas económicas que se implementen en los próximos meses. La próxima reunión del Comité de Política Monetaria, programada para el 15 de abril, será un evento clave para evaluar la dirección de las tasas de interés y su impacto en el mercado de bonos y en la economía en general. Los inversores deben estar preparados para ajustar sus estrategias de acuerdo con los cambios en el panorama económico y las expectativas de inflación, que seguirán siendo factores determinantes en la toma de decisiones de inversión.