El sector automotor en Perú alcanzó un hito histórico en 2025, con la venta de 212,000 vehículos nuevos, tanto livianos como pesados, lo que representa un crecimiento del 25% en comparación con 2024. Este aumento no solo superó las expectativas, sino que también marcó un incremento del 18% respecto al promedio de los últimos 13 a 15 años. La tendencia de crecimiento se consolidó especialmente en el segundo semestre del año, donde se observó un repunte significativo en las ventas, a pesar de las dificultades económicas y políticas que enfrentaba el país.

Las proyecciones para 2026 son optimistas, con estimaciones que sugieren un crecimiento adicional del 10% al 15%. Este optimismo se basa en la percepción positiva de los actores del mercado automotriz, quienes no anticipan un impacto negativo significativo debido a la incertidumbre política o a la reciente volatilidad del dólar provocada por la guerra en Medio Oriente. De hecho, los primeros meses de 2026 han mostrado una continuidad en la tendencia de ventas, lo que refuerza las expectativas de un nuevo año récord.

Entre los factores que impulsan este crecimiento se encuentran la mejora en la economía, la disponibilidad de financiamiento a tasas más accesibles y un mercado que se beneficia de la entrada de vehículos chinos, que han representado un tercio de las ventas de autos nuevos. Esta dinámica ha permitido que más consumidores accedan a vehículos a precios más bajos, lo que, a su vez, ha estimulado la demanda. Además, la liberación de fondos de compensación por tiempo de servicio (CTS) y la mayor liquidez en el mercado han contribuido a este fenómeno.

Sin embargo, el mercado de semi-nuevos también ha mostrado un crecimiento notable, con proyecciones que sugieren que las transacciones podrían alcanzar entre 600,000 y 650,000 unidades en 2026. Este segmento, aunque ha crecido a un ritmo más lento que el de los vehículos nuevos, sigue siendo vital para la economía, ya que representa casi el triple de las transacciones de autos nuevos. La falta de financiamiento adecuado para los semi-nuevos sigue siendo un desafío, ya que menos del 1% de estas ventas se realizan a través de créditos vehiculares, lo que limita el acceso a este mercado.

En cuanto a los vehículos electrificados, aunque han crecido en participación de mercado, todavía representan un porcentaje pequeño. Los híbridos, que constituyen el 90% de este segmento, enfrentan barreras de precio y de infraestructura, lo que limita su adopción. A pesar de esto, se espera que continúen ganando terreno en los próximos años, lo que podría cambiar la matriz del mercado automotriz en Perú.

A futuro, será crucial observar cómo se desarrollan las condiciones económicas y políticas en el país, así como el impacto de factores externos como la guerra en Medio Oriente. Las proyecciones actuales no anticipan una desaceleración en el consumo, pero cualquier cambio significativo en el valor del dólar o en la estabilidad económica podría alterar estas expectativas. La industria automotriz, que ha demostrado ser resiliente, seguirá siendo un indicador clave de la salud económica en Perú y en la región.