La economista Marina Dal Poggetto, directora ejecutiva de la consultora EcoGo, analizó el crecimiento dispar de la economía argentina, destacando que, aunque hay un crecimiento general, este se encuentra impulsado principalmente por el sector agropecuario y la energía, mientras que otros sectores como la industria y la construcción siguen en declive. En su análisis, Dal Poggetto subrayó que el crecimiento del agro se ha visto favorecido por la baja de subsidios, lo que ha permitido un aumento en la producción, especialmente en áreas como Vaca Muerta, donde la extracción de petróleo y gas está en auge. Sin embargo, la caída en la industria, la construcción y el consumo plantea un panorama preocupante para la sostenibilidad del crecimiento económico.

El contexto actual revela que el Gobierno argentino ha implementado un programa económico que, si bien ha incentivado ciertos sectores, no ha logrado estimular el consumo de manera efectiva. La economista mencionó que el Régimen de Incentivos a la Generación de Inversiones (RIGI) ha sido agresivo en la reducción de impuestos y en permitir la libre disponibilidad de divisas, lo que ha beneficiado a sectores específicos, pero ha dejado a otros en una situación vulnerable. La construcción y el comercio, por ejemplo, continúan enfrentando caídas significativas, lo que se traduce en un aumento del desempleo, un tema que preocupa cada vez más a la población argentina.

En cuanto a la dinámica del dólar y las tasas de interés, Dal Poggetto destacó que el tipo de cambio ha bajado $100 desde el pico electoral, mientras que la inflación ha mantenido un ritmo cercano al 3% mensual en los últimos cuatro meses. Este desajuste entre la inflación y el tipo de cambio genera un escenario complicado, donde el uso del dólar como ancla para la economía no está logrando estabilizar la situación. La economista advirtió que, si la inflación no se reduce de manera efectiva, el tipo de cambio seguirá atrasándose, lo que podría complicar aún más la recuperación económica.

Uno de los puntos más críticos que mencionó Dal Poggetto es el programa financiero del Gobierno, que considera el principal talón de Aquiles de la gestión actual. A pesar de los esfuerzos por estabilizar la economía, el riesgo país sigue siendo elevado y la colocación de deuda en el exterior no ha logrado despegar. Esto plantea un desafío significativo para el Gobierno, ya que una transición ordenada hacia 2027 se vuelve crucial para extender el horizonte del crédito y mejorar la confianza de los inversores. Sin una estrategia política diferente, la situación podría volverse insostenible.

Mirando hacia el futuro, es fundamental que los inversores y analistas sigan de cerca la evolución del programa financiero del Gobierno y su impacto en el riesgo país. La capacidad del Gobierno para implementar cambios efectivos y generar confianza en los mercados será determinante en los próximos meses. Además, se deberán monitorear las cifras de empleo y consumo, que son indicadores clave para evaluar la salud económica del país. La próxima Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) podría ofrecer más información sobre las preocupaciones de los argentinos y cómo estas afectan el clima económico en general.