SpaceX, la empresa aeroespacial fundada por Elon Musk, ha dado un paso significativo al presentar documentación preliminar para su oferta pública inicial (IPO) en Estados Unidos. Este movimiento podría llevar a la compañía a convertirse en la mayor salida a Bolsa de la historia, con estimaciones que sitúan su valuación por encima de los USD 1,75 billones. La empresa, que actualmente lanza más cohetes que cualquier otra en el mundo, ha captado la atención de inversores por su combinación de exploración espacial, contratos con la NASA y su innovador servicio de internet satelital, Starlink.

El interés en SpaceX se centra especialmente en Starlink, que ha demostrado ser un pilar económico fundamental para la compañía. Este servicio de internet satelital no solo ha ganado millones de usuarios a nivel global, sino que también ha sido utilizado en conflictos bélicos y operaciones estratégicas, lo que resalta su importancia en el contexto actual. Según analistas, la valuación de SpaceX se justifica casi exclusivamente por el éxito de Starlink, que ha establecido una red de datos propia y contratos en el sector de defensa.

La compañía planea organizar un "analyst day" el 21 de abril, donde invitará a analistas financieros a conocer más sobre sus operaciones y proyecciones. Además, ofrecerá una visita opcional al centro de datos de xAI en Memphis, Tennessee, y una reunión virtual para discutir modelos financieros el 4 de mayo. Estos eventos son clave para que los analistas evalúen la viabilidad de la valuación propuesta y el potencial de crecimiento de SpaceX en el futuro.

Desde su fundación, SpaceX ha generado ganancias significativas, reportando cerca de USD 8.000 millones sobre ingresos de entre USD 15.000 y 16.000 millones en el último año. A medida que la empresa se prepara para su IPO, se espera que esto reactive el sector de ofertas públicas iniciales, que ha estado moderado en los últimos años. La magnitud de la salida a Bolsa de SpaceX podría incentivar a otras startups, como OpenAI o Anthropic, a considerar su propia entrada al mercado, especialmente en un momento en que la inteligencia artificial está en auge.

La posible adopción de un esquema de acciones de doble clase permitiría a Musk mantener el control de la empresa a pesar de la entrada de capital público. Sin embargo, también existen preocupaciones sobre la capacidad de Musk para gestionar múltiples empresas de alto valor simultáneamente. La atención sobre SpaceX y su IPO no solo afectará a la empresa, sino que también podría tener repercusiones en el mercado de acciones en general, especialmente en el sector tecnológico y de defensa, donde la dependencia de socios privados por parte de la NASA está en aumento.