Marcelo Mindlin ha oficializado su adquisición de Loma Negra, la mayor cementera de Argentina, tras un complejo proceso de reestructuración que se extendió por más de un año y medio. Este movimiento marca el regreso de la emblemática empresa al control argentino después de dos décadas bajo gestión brasileña. Mindlin, a través de su empresa Argentina Generación SA, adquirió el 60% de las deudas de InterCement, el holding brasileño que poseía Loma Negra, lo que le permitió negociar el control de la compañía. Este traspaso se formalizó tras la homologación judicial del plan de pagos a acreedores, lo que despeja el camino para una nueva etapa en la historia de Loma Negra.

La reestructuración de InterCement fue impulsada por la necesidad de concentrar esfuerzos en su operación en Brasil, donde la empresa enfrentaba problemas financieros significativos. En el momento de la recuperación judicial, InterCement acumulaba pasivos que superaban los 2.000 millones de dólares, lo que llevó a Mindlin a posicionarse estratégicamente como acreedor y, eventualmente, como nuevo propietario. La finalización de este proceso no solo implica un cambio de dueño, sino que también representa una oportunidad para revitalizar la operación de Loma Negra, que es responsable de casi el 45% del cemento despachado en Argentina.

Bajo la nueva dirección de Mindlin, se espera que Loma Negra implemente un plan de inversión y reestructuración que le permita mejorar su eficiencia operativa y reducir su carga de deuda. La compañía ha anunciado que ha reprogramado su deuda hasta 2031, lo que le otorga un respiro financiero y la posibilidad de enfocarse en su crecimiento a largo plazo. Este cambio de propiedad también incluye la designación de nuevas autoridades, con Mindlin como presidente del directorio y Sergio Faifman manteniendo su rol como CEO, lo que asegura continuidad en la gestión ejecutiva.

La llegada de Mindlin a Loma Negra se considera un movimiento estratégico dentro de su amplio imperio empresarial, que ya incluye importantes inversiones en energía y construcción. La integración vertical con su constructora, Sacde, le permitirá controlar los costos de insumos críticos como el cemento, lo que podría mejorar la rentabilidad de sus proyectos de infraestructura. Este enfoque en la eficiencia y la reducción de costos es crucial, especialmente en un contexto donde el sector de la construcción en Argentina busca reactivarse tras un período de estancamiento.

A futuro, los inversores deberán prestar atención a cómo Loma Negra se posiciona en el mercado local y cómo se desarrollan sus planes de inversión. La compañía planea mantener su cotización en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y en Nueva York, lo que podría atraer a nuevos inversores interesados en el sector. Además, la capacidad de Mindlin para gestionar y optimizar la operación de Loma Negra será fundamental para su éxito en un entorno económico que sigue siendo incierto, especialmente en un año electoral en Argentina que podría influir en la inversión y el crecimiento del sector de la construcción.