Los supermercados argentinos se preparan para recibir nuevos aumentos de precios en productos de la canasta básica, que se estima oscilarán entre el 5% y el 10%. Estos incrementos son impulsados por la guerra en Ucrania y el aumento en los precios de los combustibles, que han afectado a los costos de producción y distribución. Víctor Fera, dueño de los supermercados Maxiconsumo, ha señalado que los proveedores están actualizando sus listas de precios, lo que se verá reflejado en las góndolas en los próximos días.

En particular, los productos más afectados son los aceites y lácteos, que experimentarán subas de entre 5% y 7%. Además, los productos de almacén, como harinas y galletitas, tendrán aumentos de hasta el 10%. Fera también ha indicado que los márgenes de utilidad de las empresas alimenticias están en mínimos históricos, lo que complica aún más la situación para los consumidores y los productores. La presión inflacionaria en Argentina, que ya es alta, se verá intensificada por estos nuevos ajustes.

La reciente suba del 22% en los precios de los combustibles en marzo ha sido un factor determinante en esta dinámica. Sin embargo, los fabricantes están intentando evitar trasladar todos los costos a los consumidores, dado que la demanda sigue siendo débil. Esto se traduce en una estrategia donde los aumentos se aplican principalmente a productos premium, mientras que los artículos más básicos se ven menos afectados. A pesar de esto, la tendencia general es hacia un aumento de precios en todos los segmentos.

El impacto de los combustibles en la economía es significativo, ya que en sectores como el transporte, el costo del combustible representa hasta el 20% del costo total. Esto significa que cualquier incremento en los precios de los combustibles se traduce rápidamente en aumentos en los costos de fletes, lo que a su vez afecta el precio final de los productos en las góndolas. Además, otros sectores como la construcción agropecuaria y la generación de energía eléctrica también están sintiendo el impacto de estos aumentos, lo que podría tener repercusiones más amplias en la economía.

A medida que se acercan las próximas semanas, será crucial observar cómo se desarrollan estos aumentos de precios y si se materializan en un incremento generalizado de la inflación. Las consultoras económicas, que inicialmente preveían un abril más tranquilo con una inflación por debajo del 3%, ahora podrían tener que ajustar sus proyecciones a la luz de estos nuevos datos. La situación en Brasil, donde la inflación también es un tema candente, podría influir en la dinámica regional y en las decisiones de política económica en Argentina.