La digitalización del sistema financiero en Brasil ha permitido un acceso más amplio a productos y servicios, pero ha dejado un problema estructural sin resolver: la fragmentación en la gestión financiera de la población. Según la Receita Federal, se espera que 44 millones de brasileños presenten su declaración de Impuesto de Renta en 2026, mientras que solo un 33% de la población logró ahorrar en 2024. Este desajuste se traduce en un alto nivel de estrés financiero, con un 51% de los encuestados reportando dificultades económicas.

El informe Raio X do Investidor Brasileiro de ANBIMA revela que, aunque el 37% de la población invierte en productos financieros, solo un 22% realizó alguna inversión en 2024, lo que indica una falta de comprensión sobre el concepto de inversión y una dificultad para conectar ahorro, tributación y planificación patrimonial. Este contexto ha llevado a que muchas decisiones financieras se tomen de manera aislada, lo que resulta en una gestión ineficiente y una pérdida de oportunidades de crecimiento patrimonial.

En este escenario, las fintechs y wealthtechs que abogan por un enfoque integrado están ganando terreno. Un ejemplo destacado es Triad3 Patrimonial, que propone un modelo de “one flow” para abordar la fragmentación en la gestión de impuestos, jubilación y patrimonio. Esta propuesta busca educar a los usuarios y ofrecer una visión holística de sus finanzas, en lugar de tratar cada aspecto de manera aislada. La fundadora, Patrícia Dutra, ha desarrollado un método que combina inteligencia tributaria, organización de la jubilación y estrategia patrimonial, transformando la gestión financiera en una arquitectura coherente.

La relevancia de este enfoque radica en que no solo se trata de acceder a información, sino de convertirla en decisiones financieras efectivas. Al evaluar impuestos, jubilación y patrimonio de manera conjunta, los contribuyentes pueden optimizar su gestión financiera y reducir el riesgo de decisiones pasivas. Triad3 busca ocupar este espacio mediante educación financiera y planificación accesible, integrando tecnología y finanzas personales para facilitar la toma de decisiones.

De cara al futuro, el avance del Open Finance en Brasil, que permite el intercambio de datos entre instituciones con el consentimiento del cliente, podría ser un catalizador para este cambio. Con el 99% de los clientes de instituciones autorizadas ya accediendo a los beneficios del modelo, la competencia en el sector financiero podría intensificarse. Las fintechs que logren ofrecer una experiencia de usuario más fluida y coordinada tendrán una ventaja competitiva significativa, lo que podría redefinir el panorama de las finanzas personales en Brasil y, potencialmente, en la región.