El Instituto Nacional del Seguro Social (INSS) de Brasil ha implementado cambios significativos en las reglas del crédito consignado, permitiendo la operación de un nuevo tipo de tarjeta de beneficios conocida como Credcesta. Esta modificación se realizó 16 días después de que el Banco Master solicitara formalmente la autorización para operar este producto. Desde su lanzamiento, el Credcesta ha experimentado un crecimiento explosivo, pasando de 104,8 mil contratos en 2022 a 2,75 millones en 2024, lo que representa un aumento del 2,500%. Este crecimiento ha sido impulsado principalmente por su enfoque en servidores públicos y beneficiarios del régimen general de pensiones.

La creación de normas específicas para el Credcesta tuvo lugar en el último año del gobierno de Jair Bolsonaro, lo que ha generado controversia y cuestionamientos sobre la legalidad y la transparencia de las operaciones del Banco Master. En particular, se ha señalado que el INSS no contaba con la capacidad adecuada para supervisar los acuerdos de cooperación técnica que permitieron la expansión del Credcesta. El ex-presidente del INSS, José Carlos Oliveira, quien firmó la instrucción normativa que permitió estas operaciones, ha sido objeto de investigaciones por su supuesta participación en un esquema de desvío de fondos de pensiones.