- El BCRA adquirió US$1.671 millones en marzo, el mayor monto mensual del año.
- La liquidación diaria del agro alcanzó un promedio de US$88 millones, impulsando las compras del BCRA.
- El excedente de liquidez de los bancos cayó solo $1,74 billones, a pesar de la absorción de $3,1 billones por parte del Tesoro.
- La subasta de bonos mostró un bajo apetito, con solo US$95 millones adjudicados del AO27 y US$36 millones del AO28.
- El Tesoro podría enfrentar dificultades para extender la duración de su deuda después de las elecciones de 2027.
- La demanda neta de divisas en otros sectores fue de US$18 millones diarios en marzo, lo que contrasta con la oferta del agro.
En marzo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) realizó compras de divisas por un total de US$1.671 millones en el mercado de cambios. Esta cifra representa un aumento significativo respecto a los meses anteriores, donde en enero y febrero las compras fueron de US$1.423 millones y US$1.567 millones, respectivamente. Este incremento en las adquisiciones se atribuye principalmente a una aceleración en la liquidación de divisas del sector agropecuario, que alcanzó un promedio diario de US$88 millones, lo que ha permitido al BCRA fortalecer sus reservas en un contexto de alta volatilidad cambiaria.
El BCRA ha estado implementando un programa de compra de divisas desde principios de año, buscando estabilizar el tipo de cambio y aumentar las reservas internacionales. A pesar de este esfuerzo, el resto de los sectores, que habían sido oferentes netos de divisas en los meses anteriores, demandaron en marzo el equivalente a US$18 millones por día. Esto indica un cambio en la dinámica del mercado, donde la oferta de divisas del agro no ha sido suficiente para satisfacer la demanda de otros sectores, lo que podría generar presiones adicionales sobre el tipo de cambio en el futuro.
Por otro lado, el Tesoro Nacional realizó la última licitación de marzo, absorbiendo $3,1 billones, aunque el excedente de liquidez de los bancos solo cayó $1,74 billones. Esta situación ha generado incertidumbre, ya que no hay una explicación clara sobre por qué la liquidez se mantuvo elevada a pesar de la absorción de fondos. Es posible que esta estabilidad se deba a una combinación de factores, incluyendo compras de divisas y una adecuación de los encajes por el cierre del mes, lo que ha evitado un aumento abrupto en las tasas de interés a corto plazo.
La subasta de bonos del Tesoro también ha mostrado un apetito limitado por parte del mercado. En la segunda vuelta de la subasta del bono hard dollar AO27 y del nuevo AO28, se adjudicaron US$95 millones y US$36 millones, respectivamente, sin cubrir el cupo adicional de US$100 millones. Esto refleja un desafío en la extensión de la duración de la deuda pública, especialmente después de las elecciones presidenciales de 2027, donde el Tesoro podría verse obligado a recurrir a títulos de corto plazo si no logra acceder al mercado internacional.
A medida que se avanza hacia el segundo trimestre del año, es crucial monitorear la evolución de las reservas del BCRA y la dinámica del mercado cambiario. La capacidad del BCRA para mantener un nivel adecuado de reservas será fundamental para evitar una mayor devaluación del peso argentino. Además, la respuesta del mercado a las próximas licitaciones de bonos y la estrategia del Tesoro para financiar sus necesidades serán aspectos clave a observar en las próximas semanas, especialmente con el horizonte electoral en el país.
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