Stéphane de La Faverie, CEO de The Estée Lauder Companies, se encuentra en medio de negociaciones para una posible fusión con Puig, la reconocida compañía catalana de cosméticos y perfumes. Esta fusión, que podría estructurarse a través de un intercambio de acciones, busca crear un conglomerado valorado entre 35.000 y 40.000 millones de euros. Sin embargo, la situación actual de Estée Lauder es crítica, con una caída del 80% en su valor bursátil en los últimos cinco años, lo que ha llevado a la empresa a buscar nuevas estrategias para recuperar su posición en el mercado.

En 2021, Estée Lauder alcanzó su mejor desempeño histórico con un beneficio de 2.870 millones de dólares, pero desde entonces ha enfrentado un deterioro significativo. En 2025, la compañía reportó ingresos de 14.300 millones de dólares, un 20% menos que en 2022, y cerró el año con pérdidas de 1.133 millones de dólares, en gran parte debido a altos costos de reestructuración. Este contexto ha llevado a De La Faverie a replantear las decisiones estratégicas de la empresa, incluyendo la apertura a plataformas de venta como Amazon, que anteriormente se evitaban para proteger la imagen de marca.

La reacción del mercado a las negociaciones de fusión ha sido negativa, con una caída inmediata del 7,7% en las acciones de Estée Lauder en el día que se hicieron públicas las conversaciones. En los días siguientes, la capitalización de mercado se redujo en más de 6.000 millones de dólares, lo que representa una pérdida acumulada cercana al 22%. Esta falta de confianza del mercado refleja la incertidumbre sobre la capacidad de la empresa para revertir su situación financiera y la efectividad de la fusión propuesta.

Para los inversores, la evolución de esta fusión es crucial. Si se concreta, podría significar un cambio significativo en la estructura del mercado de cosméticos de lujo, integrando marcas complementarias y potencialmente mejorando la rentabilidad del nuevo grupo. Sin embargo, el camino hacia la recuperación de Estée Lauder no será fácil, dado el contexto de debilidad en el canal de travel retail y la desaceleración en mercados clave como China, que son fundamentales para su modelo de negocio.

En las próximas semanas, se espera que se tomen decisiones clave sobre la fusión con Puig. Los inversores deben estar atentos a los comunicados oficiales y a la evolución de las acciones de Estée Lauder, ya que cualquier anuncio relacionado con la fusión o cambios en la estrategia de la empresa podría influir en su desempeño en el mercado. Además, la implementación del programa de reorganización Beauty Reimagined y la reducción de costos, que incluye la eliminación de hasta 7.000 empleos, serán factores determinantes para la recuperación de la compañía.