El gobierno de Lula da Silva ha incrementado significativamente su inversión en publicidad digital, superando por primera vez a las tradicionales emisoras de televisión SBT y Band. En 2025, la Secretaría de Comunicación Social (Secom) destinó más de R$ 234,8 millones a plataformas como Google y Meta, lo que representa más del 30% del total de R$ 681 millones en anuncios. Este cambio refleja una estrategia clara del gobierno para adaptarse a los nuevos hábitos de consumo de información de los brasileños, que pasan cada vez más tiempo en redes sociales.

En comparación con el año anterior, el gasto en publicidad digital se ha duplicado, pasando de un 17,7% en 2022 bajo la administración de Jair Bolsonaro a un 34,5% en 2025. Este aumento en la inversión digital se alinea con la intención del gobierno de Lula de llegar a un público más amplio y diverso, especialmente en un año electoral donde se disputará la reelección. Las plataformas digitales, que incluyen no solo Google y Meta, sino también servicios de streaming como Prime Video y Netflix, están ganando terreno en la estrategia de comunicación del gobierno.

La Secom ha justificado este cambio argumentando que refleja los nuevos hábitos de búsqueda de información de los brasileños. En este sentido, el gasto en Google se disparó de R$ 10,5 millones en 2023 a R$ 64,6 millones en 2025, mientras que Meta vio un aumento de R$ 30,1 millones a R$ 56,9 millones. Esto indica un cambio significativo en la forma en que el gobierno busca comunicarse con la ciudadanía, utilizando herramientas más modernas y efectivas para captar la atención del público.

Para los inversores, este cambio en la estrategia publicitaria puede tener implicaciones importantes. La creciente inversión en plataformas digitales podría beneficiar a las empresas tecnológicas que operan en Brasil, como Google y Meta, al aumentar su participación en el mercado publicitario. Además, el enfoque en la publicidad digital podría influir en la percepción del gobierno y su capacidad para comunicar efectivamente sus políticas, lo que a su vez podría afectar la estabilidad política y económica del país en un año electoral.

A medida que se avanza hacia las elecciones de 2026, será crucial observar cómo evoluciona esta estrategia de comunicación y qué impacto tendrá en la opinión pública y en la economía brasileña. Los datos sobre el gasto publicitario y su efectividad serán fundamentales para evaluar el éxito de esta nueva dirección. Además, la respuesta de las plataformas digitales y su interacción con el gobierno también serán aspectos a seguir de cerca en los próximos meses.