Los parques eólicos Arias, Pampa y Valentines, que cotizan en la bolsa uruguaya, han enfrentado un año de menor producción debido a condiciones climáticas adversas, con niveles de generación por debajo de las expectativas. Sin embargo, a pesar de esta disminución en la producción, las ganancias para los inversores se han mantenido dentro de lo previsto, con tasas internas de retorno (TIR) que oscilan entre el 10% y el 11%. Este desempeño es notable considerando que el viento ha sido menos favorable en comparación con años anteriores.

El parque eólico Pampa, ubicado en Tacuarembó, reportó en 2025 su menor producción desde su inicio, con un 12,4% menos de generación que la estimación P50 ajustada en 2021. A pesar de este retroceso, el promedio de producción desde su puesta en marcha se mantiene solo un 0,5% por debajo del valor teórico. En términos financieros, Pampa generó ingresos de US$ 32,7 millones y utilidades de US$ 13,5 millones, acumulando distribuciones de US$ 79,5 millones hasta la fecha.

Por su parte, el parque Valentines, que opera desde 2017, también experimentó una caída en su producción, alcanzando un 15,9% menos que la estimación P50 ajustada en 2020. Aun así, su promedio histórico se mantiene solo un 2,8% por debajo de lo teórico. En el último ejercicio, Valentines reportó un resultado operativo de US$ 7,3 millones y una ganancia neta de casi US$ 6,4 millones, con distribuciones acumuladas que alcanzan los US$ 52,16 millones, alineadas con las proyecciones iniciales.

El parque Arias, ubicado en Flores, también registró su menor nivel de producción en 2025, con un 13,6% menos que la estimación P50 ajustada en 2021. Sin embargo, su rentabilidad esperada se mantiene sólida, con una TIR estimada en 10,34% anual. En términos de ingresos, Arias generó US$ 21,8 millones y reportó un resultado neto de US$ 5,2 millones, acumulando distribuciones de US$ 53,17 millones, lo que refleja una gestión financiera alineada con el modelo original.

La estabilidad en las rentabilidades de estos parques eólicos es un factor positivo en un contexto donde la energía renovable sigue ganando terreno en la región. La capacidad de estos proyectos para mantener resultados razonables a pesar de condiciones adversas podría atraer a nuevos inversores, especialmente en un entorno donde la sostenibilidad y la inversión en energías limpias son cada vez más valoradas. A futuro, será importante observar cómo se desarrollan las condiciones climáticas y si se implementan nuevas tecnologías que puedan mejorar la eficiencia de la generación eólica en Uruguay y la región.