La Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) de Brasil ha habilitado a cinco empresas para participar en la primera fase del programa de subsidios económicos a la comercialización de diesel. Este programa, impulsado por el gobierno federal, tiene como objetivo mitigar el impacto de la escalada de precios del diesel, que ha sido exacerbada por la reciente crisis en el Medio Oriente. Sin embargo, las principales distribuidoras de combustibles del país, como Ipiranga, Raízen y Vibra, no se han sumado a esta iniciativa, lo que podría limitar su efectividad en el mercado.

Las empresas que han sido habilitadas incluyen a Petrobras, que se ha presentado tanto como productora como importadora, y otras como Sea Trading Comercial, Midas Distribuidora de Combustibles, Refinaria de Mataripe y Sul Plata Trading. La ANP deberá decidir si permite que Petrobras opere bajo ambas categorías, lo que podría generar un conflicto de intereses. La falta de participación de los grandes jugadores del sector podría indicar una falta de confianza en el programa o una evaluación de que los beneficios no compensan los costos.