Las empresas chinas de semiconductores han reportado ingresos récord en el último año, impulsadas por la creciente demanda de inteligencia artificial (IA), la escasez de chips de memoria y las restricciones de exportación impuestas por Estados Unidos. Este contexto ha llevado a Beijing a fortalecer su industria tecnológica nacional, lo que ha permitido a los fabricantes locales capitalizar la fuerte demanda de gigantes tecnológicos en el país que buscan construir su infraestructura de IA.

Semiconductor Manufacturing International Co. (SMIC), el mayor fabricante de chips de China, reportó un aumento del 16% en sus ingresos para 2025, alcanzando un récord de 9.3 mil millones de dólares. Se espera que los ingresos superen los 11 mil millones de dólares en 2026, según estimaciones de analistas. Por su parte, Hua Hong, otro importante fabricante de chips, informó que sus ingresos del cuarto trimestre alcanzaron los 659.9 millones de dólares, con pronósticos de ventas entre 650 y 660 millones de dólares.

La demanda de chips ha sido impulsada por varios factores, incluyendo el crecimiento de los vehículos eléctricos y la infraestructura relacionada, que ha proporcionado soporte para semiconductores menos avanzados. Sin embargo, la demanda de chips más avanzados, especialmente aquellos utilizados en IA, ha crecido de manera exponencial. Las restricciones de exportación de EE. UU. sobre el sector tecnológico chino han añadido un "combustible cohete" a la demanda de chips, amplificando el crecimiento en áreas como los centros de datos de IA.

A pesar de los logros, las empresas chinas de semiconductores todavía enfrentan desafíos significativos en comparación con sus contrapartes en EE. UU., Corea del Sur, Europa y Taiwán. SMIC y Hua Hong no pueden fabricar los chips más avanzados del mundo a gran escala, como lo hace Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC), debido a la falta de acceso a las herramientas más avanzadas producidas por ASML en los Países Bajos, que están sujetas a restricciones de exportación. Esto limita su capacidad para competir en el mercado global de semiconductores de alta tecnología.

El crecimiento actual de las empresas chinas de semiconductores está impulsado por la necesidad de reemplazar importaciones, pero existe el riesgo de sobrecapacidad en chips menos avanzados. La sostenibilidad de este crecimiento dependerá de la capacidad de China para avanzar en la cadena de valor hacia tecnologías de chips avanzados. A medida que la demanda se mantiene alta, las empresas chinas seguirán bajo presión debido a las restricciones de exportación de EE. UU., lo que podría influir en sus estrategias de inversión y desarrollo tecnológico en el futuro cercano.