El uso de imágenes generadas por inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta cada vez más común para los pequeños negocios en Brasil y la región. Esta tecnología permite crear fotos con calidad profesional en minutos y a un costo significativamente menor que los métodos tradicionales. Sin embargo, su adopción no está exenta de riesgos. Un uso indiscriminado puede generar desconfianza en los consumidores, dañar la reputación de la marca y acarrear problemas legales. Por ello, el Sebrae ha lanzado un guía de buenas prácticas que orienta a los emprendedores sobre cómo utilizar la IA de manera estratégica y segura.

La eficiencia es uno de los principales factores detrás de la popularidad de las imágenes generadas por IA. Según el guía del Sebrae, es posible producir imágenes de calidad similar a la de un estudio profesional en cuestión de minutos. Esto permite a los pequeños negocios, como los e-commerce, tener mayor autonomía creativa, ya que pueden crear múltiples versiones de una misma imagen variando el fondo, la iluminación o el contexto sin necesidad de realizar una producción completa. Este avance también facilita la realización de pruebas para identificar qué imágenes generan más ventas o engagement, algo que antes requería más tiempo y recursos.

Sin embargo, el uso de imágenes generadas por IA debe ser cuidadoso, especialmente en sectores donde la decisión de compra está ligada a emociones. Por ejemplo, en servicios como restaurantes o salones de belleza, la expectativa del cliente es alta y cualquier discrepancia entre la imagen y la realidad puede afectar la confianza del consumidor. Dalila Machado, coordinadora del guía, señala que las imágenes “demasiado perfectas” pueden generar dudas sobre la autenticidad del producto o servicio, lo que podría alejar a los clientes en lugar de atraerlos.

El guía del Sebrae sugiere que la IA debe ser utilizada como un apoyo y no como un reemplazo total de las fotos reales. En situaciones donde la precisión es crucial, como en la venta de joyas o ropa a medida, es fundamental que las imágenes reflejen fielmente el producto. Alteraciones en color, textura o tamaño pueden llevar a frustraciones y devoluciones, lo que impacta negativamente en la experiencia del cliente. Por lo tanto, se recomienda que los negocios prioricen el uso de imágenes reales y utilicen la IA solo para ajustes menores.

Para mitigar riesgos, el guía establece criterios que deben seguirse antes de publicar imágenes generadas por IA. Esto incluye una revisión detallada para evitar errores de proporción o textura, asegurar la fidelidad al producto y mantener una consistencia visual que refuerce la identidad de la marca. Además, es importante ser transparente con los clientes sobre el uso de imágenes generadas por IA, especialmente si estas son completamente artificiales. Las implicaciones legales también son un aspecto a considerar, ya que la inducción al error puede llevar a problemas con las normativas de protección al consumidor. En resumen, aunque la IA puede ofrecer ventajas significativas en términos de eficiencia y costo, su uso debe ser estratégico y cuidadoso para no comprometer la confianza y la reputación de la marca.