En los últimos días, el precio de la electricidad ha experimentado una caída significativa, alcanzando un mínimo de 0,18 euros/MWh el pasado domingo y 5 euros/MWh este jueves. Esta tendencia se debe a un aumento en la producción de energía renovable, que ha mantenido los precios por debajo de los 10 euros/MWh durante casi toda la semana. Este contexto ha llevado a los analistas a cuestionar la rentabilidad de la solar fotovoltaica, que enfrenta desafíos debido a la baja de precios en el mercado eléctrico.

Sin embargo, el panorama no es tan sombrío para la mayoría de los productores de energía solar. Aproximadamente el 90% de la capacidad fotovoltaica instalada, que suma 50 GW, ha asegurado su rentabilidad a través de contratos de compraventa de energía a largo plazo, conocidos como PPA (Power Purchase Agreements). Estos contratos permiten a los productores fijar precios estables y asegurar ingresos, protegiéndolos de la volatilidad del mercado. En contraste, solo un 10% de los proyectos más pequeños, que no tienen la capacidad de firmar PPA, siguen expuestos a los precios de mercado, lo que los pone en una situación más vulnerable.