El día de hoy, 3 de abril de 2026, se presenta como atípico para los mercados financieros globales, ya que las principales bolsas, incluidas la B3 en Brasil y las de Nueva York, permanecen cerradas debido a la celebración de la Sexta-Feira Santa. Sin embargo, la publicación del informe de empleo de Estados Unidos, conocido como payroll, a las 9:30 AM (hora de Brasilia), se convierte en el evento más relevante del día. Este informe es crucial para calibrar las expectativas sobre la política monetaria del Federal Reserve (Fed) y, aunque no habrá reacciones inmediatas en los mercados, los datos influirán en la revalorización de activos cuando las operaciones se reanuden la próxima semana.

Las proyecciones para el payroll indican una pérdida significativa de 92 mil puestos de trabajo en el sector no agrícola, lo que coincide con la caída de febrero. En el sector privado, se espera una reducción de 86 mil empleos en marzo. La tasa de desempleo se anticipa que se mantenga en un 4,4%, mientras que el aumento en el salario promedio por hora se estima en un 0,4% mensual, acumulando un crecimiento anual del 3,8%. Estos datos sugieren un debilitamiento en el mercado laboral estadounidense, lo que podría tener repercusiones en las decisiones del Fed respecto a las tasas de interés.

Además del payroll, la agenda económica de EE.UU. incluye indicadores del sector de servicios, como el PMI de servicios de S&P Global y el índice ISM de servicios, que se publicarán a lo largo de la mañana. Se espera que ambos indicadores se mantengan por encima de 50, lo que indicaría que la actividad empresarial sigue en expansión, a pesar de la debilidad en el mercado laboral. En particular, el componente de precios del ISM es un indicador clave para evaluar las presiones inflacionarias persistentes que podrían influir en la política monetaria del Fed.

En Brasil, aunque la B3 está cerrada, los inversores siguen de cerca el impacto potencial del payroll en el tipo de cambio y la curva de tasas locales. La incertidumbre en torno a la economía estadounidense, especialmente si se confirman las proyecciones de pérdida de empleos, podría llevar a una presión adicional sobre el dólar en el mercado brasileño. Las tensiones geopolíticas, como la guerra entre EE.UU. e Irán, también están en el centro de atención, ya que el conflicto ha elevado los precios del petróleo y podría afectar las expectativas de inflación y tasas de interés a nivel global.

Mirando hacia el futuro, los inversores deben estar atentos a la revalorización de activos en la próxima semana, cuando se reanuden las operaciones en los mercados. La reacción a los datos del payroll y los indicadores de servicios podría dar forma a las expectativas sobre la política monetaria del Fed y, por ende, influir en el comportamiento del dólar y de los activos en Brasil. Además, la evolución del conflicto en el Medio Oriente, especialmente en relación con el Estrecho de Ormuz, seguirá siendo un factor crucial que podría impactar el mercado de commodities y la estabilidad económica global.