A pesar de la reciente reducción del IVA sobre los combustibles en España, los precios de la gasolina y el diésel siguen siendo significativamente más altos que antes del inicio del conflicto en Oriente Próximo. Según datos recientes, la gasolina 95 cuesta un 5% más que el 27 de febrero y el diésel un 30% más. Durante la Semana Santa, que representa la mayor Operación Salida del año, los consumidores se han encontrado con precios que no solo son superiores a los de hace un mes, sino que también reflejan un aumento considerable desde el inicio de la guerra, con la gasolina alcanzando un incremento del 23% y el diésel un 37% en su punto más alto.

La situación se ha visto influenciada por la intervención del Gobierno, que el 20 de marzo redujo el IVA de los combustibles del 21% al 10%. Esta medida logró contener en parte el aumento de precios, ya que el precio medio del litro de gasolina 95 pasó de 1,80 a 1,61 euros, lo que representa un ahorro de aproximadamente 10,50 euros en un depósito de 55 litros. Sin embargo, el impacto de esta rebaja ha sido limitado, ya que el precio del diésel ha continuado su ascenso en todas las estaciones de servicio, con un aumento de al menos 25 céntimos en la mayoría de ellas.