Los mercados de petróleo experimentaron un repunte significativo el jueves, con el crudo Brent alcanzando un aumento del 7,58%, cotizando a 108,8 dólares por barril. Este incremento se produjo tras declaraciones del presidente de EE. UU., Donald Trump, quien advirtió que el país intensificará sus acciones contra Irán en las próximas semanas. Esta postura más agresiva de Washington sugiere un cambio en la política exterior estadounidense, donde la seguridad del estrecho de Ormuz ya no parece ser la prioridad principal. Por su parte, el crudo WTI también mostró un fuerte aumento, subiendo un 11,54% y alcanzando los 111,70 dólares por barril.

A pesar de la subida en los precios del petróleo, los consumidores en EE. UU. están sintiendo el impacto, con el precio promedio de la gasolina superando los 4 dólares por galón por primera vez desde el verano de 2022. Sin embargo, las empresas petroleras y las economías dependientes del petróleo están disfrutando de un momento favorable. El sector energético ha superado a otros sectores del mercado estadounidense, con un aumento del 40% en lo que va del año, en contraste con la caída del 4,5% del S&P 500. A pesar de esto, algunos países, como Alberta en Canadá, aún enfrentan desafíos significativos, ya que el aumento en los precios del petróleo no es suficiente para eliminar su déficit fiscal.