En un movimiento inesperado, YPF, la principal petrolera argentina, anunció que congelará los precios de los combustibles por un período de 45 días a partir del 1 de abril. Esta decisión se produce en un contexto donde el precio del petróleo Brent ha superado los 109 dólares por barril, lo que ha generado un aumento significativo en los costos de los combustibles en el país. Horacio Marín, presidente de YPF, afirmó que la empresa no trasladará al surtidor las variaciones del Brent, manteniendo los precios en una paridad de 80 dólares por barril. Esta medida busca estabilizar los precios en un momento de alta inflación y caída de la demanda.

En contraste, Chile, bajo la administración del presidente José Antonio Kast, ha enfrentado una crisis de confianza tras anunciar un aumento del 32% en las naftas y un 62% en el gasoil, lo que provocó protestas masivas y una caída de 10 a 15 puntos en su aprobación. Este incremento en Chile se debe a la dependencia del país del mercado externo para el suministro de petróleo, lo que lo hace vulnerable a las fluctuaciones internacionales. A diferencia de Argentina, donde YPF puede influir en los precios, Chile ha tenido que lidiar con el descontento social y la escasez de combustible.