El presidente de YPF, Horacio Marín, anunció la implementación de un esquema de compensación para los precios de los combustibles en Argentina, en respuesta a la reciente escalada de precios internacionales del petróleo, que superó los 100 dólares por barril debido a la guerra en Medio Oriente. Este anuncio se produce tras un incremento del 20% en el precio de las naftas durante marzo, lo que representa el mayor aumento en dos décadas. La medida tiene como objetivo mitigar el impacto inflacionario y evitar una caída en la demanda de combustibles, que ya se ha comenzado a observar en algunas regiones del interior del país.

El nuevo mecanismo, que no involucra la intervención del Estado, busca que los productores y refinadores de petróleo, como YPF, Axion Energy y Raízen, entre otros, establezcan acuerdos para la comercialización de crudo en el mercado interno. Esto permitirá amortiguar el impacto de los altos precios internacionales, manteniendo al mismo tiempo un precio interno que no distorsione las inversiones en Vaca Muerta, un área clave para la producción de petróleo y gas en Argentina. La estrategia se basa en un sistema de compensación que actúa como un fondo estabilizador intraindustria, donde los refinadores pueden pagar un precio interno más bajo que el de paridad de exportación.