Las bolsas de Nueva York cerraron el 2 de abril de 2026 con resultados mixtos, donde el S&P 500 y el Nasdaq mostraron ligeras ganancias, mientras que el Dow Jones experimentó una caída del 0,13%. El S&P 500 avanzó un 0,11% y el Nasdaq subió un 0,18%, reflejando la reacción de los inversores al discurso del presidente Donald Trump sobre la guerra en curso entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Esta situación geopolítica ha generado incertidumbre en los mercados, especialmente en el sector energético, que mostró un desempeño variado durante la jornada.

El contexto de la jornada estuvo marcado por la noticia de que Irán está trabajando con Omán en un plan para gestionar el tráfico en el estratégico Estrecho de Ormuz, un punto crítico para el transporte de petróleo. Esta noticia se suma a la creciente preocupación por los efectos de la guerra en la economía global y el mercado laboral estadounidense, que se espera que se refleje en los datos que se publicarán el 3 de abril, cuando los mercados de acciones estarán cerrados. En la semana, el Dow ha subido un 1,2%, el S&P 500 un 1,6% y el Nasdaq un 2,2%, lo que indica una tendencia de recuperación a pesar de las tensiones geopolíticas.

En el sector energético, el subíndice del S&P 500 mostró un aumento del 0,5%, aunque las acciones de Exxon cayeron un 0,06% y Chevron subieron un 0,8%. Este comportamiento mixto refleja la volatilidad del sector, que se ve afectado por los precios del petróleo y la incertidumbre en torno a la guerra en Irán. La situación en el Medio Oriente ha llevado a los inversores a reevaluar sus posiciones en el sector energético, lo que podría tener repercusiones en los precios de las acciones de empresas relacionadas con la energía en el corto plazo.

Las acciones de Amazon, por su parte, cayeron un 0,4% tras el anuncio de una sobretasa temporal del 3,5% sobre combustible y logística para vendedores externos, en respuesta a los altos costos de energía durante la guerra. Además, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció que está llevando a cabo ataques contra un centro de computación en la nube de Amazon en Bahrein, lo que añade un nivel adicional de riesgo para la empresa y su operación en la región. Este tipo de eventos subraya la importancia de monitorear las tensiones geopolíticas y su impacto en las empresas que operan en áreas afectadas por conflictos.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la publicación de los datos del mercado laboral en Estados Unidos, que se espera que influya en la dirección de los mercados. La incertidumbre en torno a la guerra en Irán y sus posibles implicaciones para el suministro de petróleo y la economía global seguirán siendo factores clave a considerar. Además, la situación en Brasil, que ha visto un aumento en la asignación de capital a pesar de la incertidumbre geopolítica, podría ofrecer oportunidades para los inversores argentinos que buscan diversificar sus carteras en un entorno volátil. La dinámica entre los mercados de Estados Unidos y Brasil será crucial para entender las tendencias en la región en los próximos meses.