Las proyecciones sobre el tipo de cambio mayorista para abril de 2026 indican que podría alcanzar los $1.703, lo que representa un incremento del 22% respecto al valor actual de $1.394. Este cálculo se basa en el nuevo esquema de bandas cambiarias que se ajusta de acuerdo al Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el INDEC. La inflación de febrero fue del 2,9%, lo que ha llevado a una actualización de las bandas cambiarias y, por ende, a una expectativa de aumento en el tipo de cambio sin intervención del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Este ajuste se realiza con un desfase de dos meses, lo que significa que el impacto de la inflación de febrero se reflejará en el tipo de cambio de abril.

El esquema implementado por el equipo económico a principios de 2026 establece que el límite superior del tipo de cambio mayorista se ajusta según la inflación. Este mecanismo tiene como objetivo contener la volatilidad en el mercado cambiario y facilitar la acumulación de reservas por parte del BCRA. Sin embargo, si el dólar supera los $1.703 al cierre de abril, se espera que el BCRA intervenga en el Mercado Libre de Cambios (MLC) para estabilizar el tipo de cambio. En este contexto, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyecta una mediana de $1.452 para fines de abril, lo que sugiere que el mercado anticipa un aumento, pero no tan drástico como el estimado por algunos analistas.

La intervención del BCRA se vuelve crucial en este escenario, ya que la entidad ha estado comprando divisas de manera continua. Hasta la fecha, el BCRA ha acumulado u$s4.461 millones en compras de divisas en 2026, lo que representa más del 44% de la meta anual fijada por el equipo económico. En la jornada del miércoles, la autoridad monetaria adquirió u$s76 millones, lo que refleja un esfuerzo constante por parte del BCRA para mantener el tipo de cambio dentro de los límites establecidos y evitar una mayor devaluación del peso argentino. Además, el Tesoro Nacional ha realizado colocaciones de deuda en moneda local para aliviar la presión sobre el tipo de cambio y absorber liquidez.

El objetivo del Gobierno es reducir la inflación a menos del 1% para agosto de 2026. Sin embargo, un aumento significativo en el tipo de cambio, como el que se proyecta, podría complicar este objetivo. Un incremento de $309 en el dólar mayorista podría representar un obstáculo para la meta de inflación, lo que llevaría a una intervención por parte del Ministerio de Economía. La situación actual del mercado cambiario es delicada, y cualquier movimiento significativo en el tipo de cambio podría tener repercusiones en la economía en general, afectando tanto a los consumidores como a las empresas.

A medida que se acerque el cierre de abril, será fundamental monitorear la evolución de la inflación y su impacto en el tipo de cambio. Las decisiones del BCRA y del Ministerio de Economía serán determinantes para el comportamiento del dólar mayorista. Además, la acumulación de reservas y la capacidad del BCRA para intervenir en el mercado serán factores clave a observar en las próximas semanas. La situación en Brasil y otros países de la región también podría influir en el comportamiento del peso argentino, por lo que es importante estar atentos a las noticias económicas de estos países.