El volumen de financiamientos inmobiliarios en Brasil, utilizando recursos de la poupança, experimentó una caída del 7% en febrero de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior, alcanzando un total de R$ 11,8 mil millones. Este descenso se enmarca dentro de un contexto más amplio, donde el crédito inmobiliario a través del Sistema Brasileiro de Poupança e Empréstimo (SBPE) también mostró un retroceso del 7,6% en los dos primeros meses de 2026, sumando R$ 23,9 mil millones. La cantidad de unidades contratadas en febrero también disminuyó, con una caída del 1,6% respecto a enero y un 3,4% en comparación anual, totalizando poco más de 35 mil financiamientos.

El SBPE, que es la principal vía de acceso al crédito inmobiliario para los segmentos de clase media y alta, se ve influenciado por las fluctuaciones en las tasas de interés, a diferencia del programa Minha Casa, Minha Vida (MCMV), que no se ve afectado por la variación de la tasa Selic. Actualmente, la tasa de financiamiento fuera del MCMV se sitúa en aproximadamente el 12% anual, un nivel cercano a la Selic, que ha permanecido estable en 15% desde junio de 2025. En marzo, el Comité de Política Monetaria (Copom) decidió reducir la tasa en 0,25 puntos porcentuales, llevándola a 14,75%, lo que podría tener implicaciones en la accesibilidad del crédito.

Las entidades del sector, como la Asociación Brasileña de Incorporadoras Inmobiliarias (Abrainc), consideran que la reducción de la tasa de interés básica es un paso crucial para facilitar el acceso al crédito inmobiliario. Sin embargo, el presidente de la asociación, Luiz França, advirtió que el país aún enfrenta un costo de capital elevado, lo que limita el crédito y frena la actividad económica. En octubre del año pasado, el gobierno federal presentó un nuevo modelo de crédito inmobiliario con el objetivo de modernizar el SBPE y facilitar el financiamiento de la vivienda para la clase media, buscando desbloquear depósitos compulsorios de la poupança para aumentar la capacidad de crédito.

Adicionalmente, se han implementado medidas como la ampliación de los ingresos máximos permitidos para las familias elegibles al MCMV, que ahora pueden alcanzar hasta R$ 13 mil mensuales. Esta estrategia busca facilitar el acceso al crédito inmobiliario en un contexto de tasas de interés elevadas. Sin embargo, a inicios de 2026, la poupança se ha visto presionada, con una captación líquida negativa en febrero, registrando R$ 4,1 mil millones en salidas, un resultado esperado debido a la concentración de gastos familiares en los primeros meses del año.

De cara al futuro, es fundamental observar cómo las políticas del gobierno federal impactan el acceso al crédito inmobiliario y si las reducciones en las tasas de interés continuarán. La próxima reunión del Copom, programada para mayo, será un evento clave para monitorear, ya que podría influir en la dirección futura de las tasas y, por ende, en el financiamiento inmobiliario. Además, la evolución de la captación de la poupança y las respuestas del mercado a las nuevas políticas serán indicadores importantes a seguir para entender la dinámica del sector inmobiliario en Brasil.