El dólar oficial comienza marzo por debajo de los $1.400, manteniendo una tendencia de estabilidad que se ha observado en las últimas semanas. Sin embargo, esta calma se ve amenazada por el reciente estallido de la guerra en Medio Oriente, que ha generado un aumento en la volatilidad de los mercados globales. Los inversores están atentos a cómo este conflicto afectará tanto al tipo de cambio como a los bonos y acciones argentinas, que ya están sintiendo el impacto de la incertidumbre internacional.

En el ámbito local, las exportaciones del sector agro cayeron un 41% interanual en febrero, lo que ha generado preocupación entre los productores y las cámaras empresariales. Esta caída se atribuye a la menor cantidad de días hábiles y a la conflictividad gremial relacionada con la reforma laboral. Estos factores están afectando la liquidación de divisas, lo que podría tener repercusiones en la oferta de dólares en el mercado.

Por otro lado, el presidente Javier Milei, en su discurso inaugural de las sesiones ordinarias, abordó la situación económica del país y defendió su gestión en medio de críticas sobre el desempleo. Afirmó que la tasa de desempleo ha disminuido, lo que sugiere que se están creando más puestos de trabajo. Sin embargo, su retórica y la búsqueda de reformas estructurales generan un ambiente de incertidumbre entre los empresarios y los inversores.

Finalmente, el mercado de bonos argentinos también se encuentra bajo presión, con caídas en los precios de los títulos soberanos en dólares. La combinación de tensiones geopolíticas y la situación interna del país crea un panorama complejo para los inversores que buscan estabilidad en un entorno cada vez más volátil.