El sector aéreo brasileño enfrenta una crisis significativa tras el anuncio de Petrobras sobre un aumento del 54,6% en el precio del querosene de aviación (QAV) el 1 de abril de 2026. Este incremento se suma a una subida acumulada del 64% desde el inicio de la guerra en Irán en febrero. La compañía ha indicado que el ajuste se implementará en dos fases: un 18% en abril y el resto en seis meses, comenzando en julio. Esta situación se produce en un contexto de costos ya elevados y un sector aéreo que ha estado lidiando con problemas financieros desde antes de este anuncio.

La guerra en el Medio Oriente ha tenido un impacto global, pero en Brasil, la situación es particularmente delicada. La inflación en marzo alcanzó un 5,94%, y las tarifas aéreas ya estaban en aumento antes del anuncio de Petrobras. Los expertos advierten que las tarifas podrían aumentar hasta un 20% como resultado del incremento en el precio del QAV, aunque el impacto exacto aún es incierto. El gobierno brasileño ha comenzado a considerar un paquete de medidas de ayuda para el sector, que podría incluir recortes de impuestos y líneas de crédito para la compra de combustible.