La reciente crisis petrolera, provocada por el aumento de precios en medio de tensiones geopolíticas en el Medio Oriente, ha generado una ola de volatilidad en los mercados financieros. En este contexto, el precio del petróleo ha alcanzado niveles no vistos en años, lo que ha llevado a un aumento en los costos de energía y ha reactivado temores sobre la inflación. Sin embargo, este escenario también puede ser visto como una oportunidad para los inversionistas que buscan posicionarse a largo plazo, dado que históricamente, las crisis de este tipo suelen ser transitorias.

Desde el año 1900, los conflictos geopolíticos han estado presentes el 99.6% del tiempo, y su impacto en los mercados ha sido relativamente limitado. Según datos históricos, la caída máxima mediana de los mercados durante estos episodios es de aproximadamente un 4%, y en la mayoría de los casos, las pérdidas se recuperan en cuestión de meses. Esto sugiere que, aunque la volatilidad puede ser desconcertante, no necesariamente indica un cambio en las tendencias de inversión a largo plazo. Por el contrario, puede ofrecer puntos de entrada atractivos para quienes están dispuestos a mantener una perspectiva a más largo plazo.