La temporada de resultados del cuarto trimestre de 2025 (4T25) en Brasil concluyó con cifras que, aunque en general son fuertes, evidencian una clara desaceleración en el crecimiento. Según un informe de Santander, las empresas brasileñas lograron mantener un desempeño resiliente, con un incremento de aproximadamente 5% en la receita líquida en comparación anual. Sin embargo, el Ebitda creció solo un 2% y el lucro líquido mostró un aumento de cerca del 13%, lo que sugiere que el crecimiento se está moderando.

El análisis sectorial revela variaciones significativas en el desempeño. Las empresas del sector doméstico lideraron el crecimiento, beneficiándose de una demanda relativamente favorable, con un Ebitda que creció un 13,3% en el 4T25, en comparación con el 8,7% del tercer trimestre. Por otro lado, las compañías de commodities enfrentaron un debilitamiento notable, con un Ebitda que cayó un 4,9%, revirtiendo la tendencia positiva de trimestres anteriores. Este contraste resalta la dependencia de la economía brasileña en sectores específicos y la vulnerabilidad que enfrentan las empresas vinculadas a las materias primas.

Desde la perspectiva de BTG Pactual, la calidad de los resultados del 4T25 se deterioró en comparación con el trimestre anterior, con una reducción en la diferencia entre resultados fuertes y débiles, que pasó de 11 puntos porcentuales en el 3T25 a solo 6 pp en el 4T25. Aunque los resultados generales parecen favorables, con ingresos y Ebitda superando las proyecciones del banco en un 4,4% y 2,0% respectivamente, el lucro líquido se situó un 14,8% por debajo de lo esperado. Sin embargo, al excluir a Braskem, que reportó pérdidas significativas, el lucro líquido se habría acercado más a las estimaciones.

Las altas tasas de interés, que se mantuvieron en 15% durante el trimestre, han sido un factor limitante para la actividad económica y el consumo, lo que ha afectado los resultados empresariales. A pesar de que se anticipa una tendencia similar en el primer trimestre de 2026, hay expectativas de que la exención del impuesto a la renta de R$ 5,000 y posibles recortes en las tasas de interés a lo largo del año puedan reactivar la economía. Estas medidas, junto con iniciativas del gobierno para inyectar liquidez en la economía, como subsidios para familias de bajos ingresos, podrían contribuir a una recuperación en la actividad económica hacia mediados de 2026.

El contexto macroeconómico ha llevado a las empresas a enfocarse en la eficiencia y la digitalización, con un aumento notable en las menciones sobre inteligencia artificial en las teleconferencias de resultados. Este enfoque en la innovación se ha consolidado como un motor central para el crecimiento y la contención de costos. En términos de resultados sectoriales, la construcción y la banca destacaron por sus avances en ingresos, mientras que el sector de papel y celulosa, así como la minería, mostraron resultados negativos. Las empresas que sobresalieron incluyeron a Cury, Fleury, Itaú Unibanco, Movida, Multiplan y Suzano, mientras que Grupo Mateus, Hapvida, Minerva, Randoncorp, Stone y Vibra fueron las principales decepciones.

A medida que los mercados se preparan para el primer trimestre de 2026, será crucial observar cómo las políticas monetarias y las iniciativas gubernamentales impactan en la recuperación económica. Los analistas sugieren que, si bien el entorno es cauteloso, las medidas implementadas podrían ofrecer un respiro a la economía brasileña y, por ende, a las empresas que dependen de un consumo robusto. La evolución de las tasas de interés y la respuesta del mercado a las políticas fiscales serán factores determinantes en el desempeño futuro de las acciones brasileñas y su repercusión en la región, especialmente para los inversores argentinos que buscan oportunidades en el contexto regional.