El estado alemán de Schleswig-Holstein ha iniciado un ambicioso proyecto para desvincularse de Microsoft, un esfuerzo que ha estado en marcha durante más de 15 años. La transición comenzó en septiembre de 2025, cuando el departamento financiero del estado migró sus cuentas de correo electrónico a sistemas alternativos de código abierto. Sin embargo, la migración no fue sencilla: se reportaron problemas significativos, como correos electrónicos enviados a las bandejas equivocadas, lo que afectó a jueces y policías. Este contratiempo destacó las dificultades que enfrentan las instituciones al cambiar de proveedores tecnológicos, especialmente cuando se trata de sistemas críticos para la administración pública.

La motivación detrás de este esfuerzo no es solo financiera, aunque el estado ha ahorrado 15 millones de euros en licencias de Microsoft en el último año. La iniciativa también responde a un creciente deseo de soberanía digital en Europa, donde muchos países están buscando reducir su dependencia de las grandes empresas tecnológicas estadounidenses. La invasión de Ucrania por parte de Rusia ha intensificado estas preocupaciones, haciendo que los gobiernos europeos reconsideren sus dependencias en diversos sectores, incluido el digital.