En las últimas semanas, los precios de las commodities agrícolas en Brasil han mostrado una reacción, aunque aún se encuentran por debajo de los niveles del año anterior. La carne bovina, en particular, ha experimentado un aumento significativo, alcanzando un récord de R$ 350 por arroba en marzo, lo que representa un incremento del 12% desde marzo de 2025 en el mercado interno. En contraste, las carnes de pollo y cerdo han perdido fuerza, reflejando una caída en los precios tanto en Brasil como en Estados Unidos, dos de los principales exportadores de alimentos a nivel mundial.

La carne bovina se ha convertido en un factor de presión en el mercado. Según el Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (Cepea), el aumento sostenido en los precios de la carne bovina se debe a la firmeza de las exportaciones brasileñas, que han crecido un 18% en el mercado externo. Por otro lado, en Estados Unidos, la oferta de carne bovina ha enfrentado dificultades debido a la continua disminución del rebaño, lo que ha llevado a un aumento del 18% en los precios en el último año, según el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA).

En contraste, el mercado de las carnes de pollo y cerdo ha mostrado una tendencia a la baja. Los productores brasileños de pollo han recibido un 16% menos en comparación con marzo del año pasado, mientras que los precios de la carne de cerdo han caído un 19%. En Estados Unidos, la situación es similar, con una disminución del 6% en los precios del pollo y del 1% en los del cerdo en los últimos 12 meses. Esta caída en los precios puede afectar a los productores locales y a la cadena de suministro en general, lo que podría tener repercusiones en el mercado argentino, que también depende de las importaciones de estos productos.

El sector lácteo ha comenzado a mostrar signos de recuperación, con un aumento del 5% en los precios en febrero en comparación con enero. Sin embargo, en el acumulado de 12 meses, los productores brasileños han enfrentado una caída real del 25% en los precios, mientras que los productores estadounidenses han visto una disminución del 23%. Esta situación podría influir en las decisiones de los consumidores y en la dinámica del mercado lácteo en Argentina, donde los precios también han estado bajo presión.

Entre los productos agrícolas, el arroz ha sido el que más ha caído, con una disminución acumulada del 28% en Brasil y del 19% en Estados Unidos en los últimos 12 meses. A pesar de una leve recuperación en las últimas semanas, los precios siguen siendo significativamente más bajos que en años anteriores. La soja y el maíz también han mostrado reacciones en el mercado, impulsadas en parte por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Sin embargo, los precios de la soja en Brasil fueron un 4% inferiores a los de marzo de 2025, lo que sugiere que el mercado aún no se ha recuperado completamente.

A medida que se avanza hacia el segundo trimestre de 2026, los inversores deben estar atentos a las fluctuaciones en los precios de las commodities agrícolas, especialmente en el contexto de las tensiones geopolíticas y sus efectos en la oferta y demanda global. La evolución de los precios de la carne y los granos en Brasil podría tener implicaciones significativas para el mercado argentino, que depende en gran medida de las importaciones de estos productos. Las decisiones políticas y económicas en ambos países serán cruciales para determinar la dirección futura de estos mercados.