La curva de juros futuros en Brasil ha registrado una caída por tercera sesión consecutiva, especialmente en los vencimientos de corto y medio plazo. La tasa de Depósito Interfinanceiro (DI) para enero de 2027 cerró en 14,035%, una disminución respecto al 14,105% del ajuste anterior. Por su parte, la tasa de DI para enero de 2029 terminó la sesión en 13,675%, bajando desde el 13,725% anterior. En el segmento de largo plazo, la tasa de DI para enero de 2036 cerró en 13,870%, un ligero aumento desde el 13,855% del cierre anterior, lo que refleja un avance de 0,15 puntos porcentuales.

El contexto detrás de esta tendencia se relaciona con las expectativas de que Estados Unidos e Irán puedan llegar a un acuerdo de paz que ponga fin a las hostilidades en la región. A medida que los inversores evalúan el impacto de la guerra en la inflación brasileña, especialmente ante el aumento en los precios del petróleo, la posibilidad de un acuerdo ha llevado a una reevaluación de las proyecciones de tasas de interés. En este sentido, el aumento en el precio del queroseno de aviación (QAV) por parte de Petrobras, que subió un 55% en abril, ha generado inquietud sobre la capacidad del Banco Central de Brasil para continuar con el ciclo de recortes de la tasa Selic.