La balanza energética de Argentina muestra un panorama favorable gracias a la escalada en los precios internacionales de la energía. En marzo de 2026, se estima que las exportaciones de petróleo y gas natural podrían generar un ingreso adicional de aproximadamente u$s245 millones en comparación con el mismo mes del año anterior. Este incremento se debe principalmente al aumento del precio del barril de petróleo Brent, que ha subido un 35,2% en el último año, acercándose a los u$s100, y al gas natural en Europa, que ha aumentado un 26,5%. Sin embargo, el costo de las importaciones también ha crecido, con el gasoil disparándose un 78,9% y la gasolina un 35,9%, lo que podría afectar el saldo neto de la balanza comercial.

El impacto neto favorable se estima en más de u$s140 millones, siempre y cuando las cantidades exportadas e importadas se mantengan constantes. Sin embargo, es importante tener en cuenta que en febrero las cantidades tanto de exportación como de importación sufrieron una merma interanual, lo que podría alterar este escenario optimista. La consultora Equilibra ha proyectado que, con un precio promedio del petróleo de u$s90 para el resto del año, las exportaciones acumuladas de 2026 podrían incrementarse en unos u$s2.000 millones adicionales en comparación con los niveles previos a la guerra en Irán.

Por otro lado, la consultora Economía & Energía ha delineado tres posibles escenarios para el superávit energético de 2026. En el caso de un barril promedio de u$s80, el superávit podría alcanzar los u$s10.000 millones, mientras que con precios de u$s100 y u$s120, el saldo ascendería a u$s12.100 millones y u$s14.500 millones, respectivamente. Estas cifras reflejan un potencial significativo para el crecimiento económico del país, especialmente en un contexto donde Argentina se posiciona como exportador neto de energía, a diferencia de la situación durante la guerra en Ucrania en 2022.

Sin embargo, el aumento en los precios de los combustibles también plantea riesgos inflacionarios. El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) ha advertido que por cada incremento de u$s10 en el precio del barril de petróleo, las exportaciones argentinas podrían aumentar en u$s1.700 millones anuales. Esto podría contribuir a mitigar el déficit de cuenta corriente, siempre que se mantengan las inversiones y se ejecute la infraestructura necesaria a tiempo. A su vez, el aumento en los precios de los fertilizantes, que han subido un 84% en lo que va del año, podría contrarrestar los beneficios de la balanza comercial, dado que estos insumos son cruciales para el sector agropecuario.

En resumen, Argentina se encuentra en una posición más favorable en comparación con situaciones de crisis anteriores, gracias a su superávit energético. Sin embargo, los riesgos inflacionarios y el aumento en los costos de insumos como los fertilizantes son factores que deben ser monitoreados. Los inversores deben estar atentos a la evolución de los precios internacionales de la energía y su impacto en la economía local, así como a las decisiones de política económica que puedan influir en el flujo de divisas y el crecimiento del PBI en los próximos años.