La calificadora de riesgo Moody's ha emitido una alerta sobre los peligros que enfrenta el sistema financiero global si la guerra en Medio Oriente, particularmente en Irán, se prolonga. En su análisis, Moody's destaca que el crédito corporativo es uno de los sectores más vulnerables, sugiriendo que las condiciones financieras podrían endurecerse y desacelerar el crecimiento económico a nivel internacional. Aunque se observan señales de desescalada en el conflicto, la situación sigue siendo volátil y podría tener repercusiones significativas en los mercados de crédito.

Moody's identificó tres sectores que se encuentran en el centro de esta vulnerabilidad: aerolíneas, productos para la construcción y químicos. Estos sectores son intensivos en energía y, por lo tanto, están más expuestos a los aumentos de costos derivados de un conflicto prolongado. En particular, las aerolíneas de bajo costo y las empresas que fabrican productos no esenciales podrían ver afectadas sus ganancias debido a su limitado poder de fijación de precios y a una demanda que podría disminuir en un entorno económico más incierto. Por otro lado, los sectores de energía y defensa son considerados como los pocos que podrían beneficiarse de esta situación, dado el aumento en la demanda de recursos energéticos y productos de defensa en tiempos de conflicto.