- El índice dólar cayó un 0,07%, cerrando en 99,67 puntos.
- El euro subió un 0,27% frente al dólar, alcanzando 1,1584 dólares.
- Se prevé que EE.UU. haya creado 60.000 empleos en marzo tras una pérdida de 92.000 en febrero.
- El S&P 500 subió un 0,72% y el Nasdaq un 1,16% en la última jornada.
- El sector energético del S&P 500 retrocedió un 3,9% debido a la caída de los precios del petróleo.
- El índice de volatilidad VIX cayó a su nivel más bajo en más de una semana.
El dólar global experimentó una caída del 0,07% en su índice, cerrando en 99,67 puntos, marcando su segunda jornada de descenso. Este movimiento se produce en un contexto donde los inversores comienzan a descontar una posible desescalada del conflicto en Medio Oriente, especialmente tras declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que su país podría poner fin a la guerra con Irán "con bastante rapidez". Esta expectativa ha reducido el apetito por activos refugio, lo que ha llevado a una apreciación de otras divisas como el euro y el franco suizo.
El euro, por ejemplo, subió un 0,27% frente al dólar, alcanzando los 1,1584 dólares, su nivel más alto en una semana. En paralelo, el dólar se debilitó un 0,58% frente al franco suizo y un 0,13% frente al yuan offshore. A pesar de estas ganancias en otras monedas, el dólar se mantuvo relativamente firme frente al yen japonés, subiendo un 0,09% hasta los 158,85 yenes. Este comportamiento sugiere que, aunque hay un alivio en la presión sobre el dólar, la incertidumbre en la región sigue siendo un factor que los inversores deben considerar.
La caída del dólar se produce en un momento donde la inflación derivada del aumento del petróleo había fortalecido la divisa estadounidense. Sin embargo, la posibilidad de una menor presión sobre los precios energéticos ha comenzado a cambiar esta tendencia. Además, los mercados están a la espera de los próximos datos de empleo en Estados Unidos, que se publicarán el viernes. Se prevé que la economía haya creado alrededor de 60.000 puestos de trabajo en marzo, tras la sorprendente pérdida de 92.000 empleos en febrero. Un deterioro en el mercado laboral podría reactivar las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, lo que podría influir en la dirección futura del dólar.
En el ámbito de las acciones, los índices estadounidenses cerraron al alza por segunda jornada consecutiva, impulsados por el optimismo sobre un posible final del conflicto en Medio Oriente. El S&P 500 subió un 0,72%, mientras que el Nasdaq avanzó un 1,16%. Este repunte estuvo liderado por el sector tecnológico, con subas destacadas en empresas como Alphabet, Meta y Amazon. Sin embargo, el sector energético del S&P 500 retrocedió un 3,9% debido a la caída de los precios del petróleo, lo que benefició a las aerolíneas al reducir sus costos de combustible.
Mirando hacia el futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución del conflicto en Medio Oriente y a los datos de empleo que se publicarán el viernes. La posibilidad de una tregua en la región podría continuar afectando el comportamiento del dólar y, por ende, de los mercados en general. Además, el índice de volatilidad VIX, conocido como el "índice del miedo", ha caído a su nivel más bajo en más de una semana, lo que indica una moderación en la percepción de riesgo entre los inversores. Este contexto podría ofrecer oportunidades para aquellos que buscan operar en un entorno menos volátil, pero siempre con cautela ante la incertidumbre geopolítica.
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