- Antonio Walker, presidente de la SNA, advierte sobre un invierno complicado para el abastecimiento alimentario en Chile.
- El gobierno chileno ha neutralizado el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles, lo que ha llevado a un aumento histórico en los precios de gasolina y diésel.
- Los camioneros han solicitado un incremento del 40% en el costo del flete terrestre debido al aumento de los combustibles.
- Los agricultores ahora solo pueden descontar el 30% del impuesto específico en el petróleo utilizado para maquinaria agrícola, en lugar del 100% anterior.
- La guerra en Irán ha interrumpido rutas comerciales clave, obligando a los exportadores a buscar mercados alternativos, lo que podría alterar los precios finales de productos agrícolas.
- Walker anticipa reuniones con el Ministerio de Hacienda para discutir medidas que alivien la carga financiera sobre los agricultores.
El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) de Chile, Antonio Walker, ha expresado su preocupación por el aumento de los costos de producción y comercialización que impactarán en el precio de los alimentos. Este incremento se debe principalmente al alza en los precios de los combustibles y fertilizantes, exacerbado por la guerra en Irán. Walker advirtió que los agricultores enfrentan un invierno 'largo y frío' en términos de abastecimiento alimentario, aunque no se comprometió a proyectar cifras concretas sobre el aumento de precios.
La situación se complica aún más con la reciente decisión del gobierno chileno, liderado por el presidente José Antonio Kast, de neutralizar el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco). Esta medida ha llevado a un aumento histórico en los precios de la gasolina y el diésel, lo que ha obligado a los camioneros a solicitar un incremento del 40% en el costo del flete terrestre. Walker también señaló que las medidas paliativas del gobierno se financiarán mediante la suspensión del crédito diferenciado al impuesto específico para empresas que utilizan diésel, lo que afecta directamente a la agricultura.
El impacto de estos cambios en los costos de producción es significativo. Walker explicó que anteriormente los agricultores podían descontar el 100% del impuesto específico en el petróleo utilizado para maquinaria agrícola, pero ahora solo podrán descontar un 30%. Esta reducción en los beneficios fiscales se traduce en un aumento de los costos operativos, lo que podría llevar a un incremento en los precios de los alimentos en el mercado.
Además, el sector agroexportador chileno enfrenta desafíos adicionales debido a la interrupción de rutas comerciales, especialmente en el estrecho de Ormuz, que es crucial para el transporte de crudo a nivel mundial. Walker mencionó que la guerra ha obligado a los exportadores a buscar mercados alternativos, lo que también podría alterar los precios finales de ciertos productos. Por ejemplo, contratos previamente establecidos con Emiratos Árabes y Arabia Saudita están en riesgo, lo que podría obligar a los exportadores a redirigir sus esfuerzos hacia Europa, China e India.
A futuro, Walker anticipa reuniones con el Ministerio de Hacienda para discutir la recuperación del 100% del impuesto específico y la postergación de la entrada en vigencia de tarifas eléctricas diferenciadas por horario. También se planteará la necesidad de revisar el reavalúo de terrenos agrícolas, que ha llevado a aumentos en las contribuciones de hasta un 500%. Estas medidas son cruciales para aliviar la carga financiera sobre los agricultores y evitar un aumento desmedido en los precios de los alimentos, lo que podría afectar tanto a los consumidores chilenos como a los mercados regionales, incluyendo Argentina.
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