El presidente de ISA, Gabriel Melguizo Posada, presentó un balance detallado de la gestión de Interchile, la empresa de transmisión eléctrica en Chile, tras el apagón histórico que afectó al país en febrero de 2025. A pesar de las complicaciones que surgieron a raíz de este evento, la compañía reportó una utilidad neta que pasó de una proyección inicial de US$ 7 millones a US$ 15,4 millones, gracias a mayores ingresos financieros derivados de excedentes de liquidez en la plataforma energética chilena. Esta cifra refleja un sólido desempeño en un contexto desafiante, donde la empresa tuvo que enfrentar sanciones y reestructuraciones operativas significativas.

El apagón del 25 de febrero de 2025, que dejó sin electricidad a millones de chilenos desde Arica hasta Punta Arenas, fue atribuido a fallas en las instalaciones de Interchile. En respuesta, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) impuso una multa de 180 mil Unidades Tributarias Mensuales (UTM), equivalentes a aproximadamente $12.500 millones. Este evento no solo afectó la reputación de la compañía, sino que también obligó a una revisión exhaustiva de sus protocolos de operación y comunicación con las autoridades del sector eléctrico.

A pesar de estos desafíos, Melguizo Posada enfatizó que el apagón dejó lecciones importantes sobre resiliencia y adaptación. La empresa ha decidido incrementar su inversión en Chile, proyectando entre US$ 2.600 y US$ 4.700 millones hasta 2040, lo que representa un aumento significativo en su apuesta por el crecimiento en la región. Este compromiso se traduce en proyectos clave como la línea de transmisión Kimal-Lagunas, que busca reforzar la infraestructura eléctrica del país y mejorar la confiabilidad del sistema.

Además, el presidente de ISA destacó la importancia de la confianza del sector financiero en el avance de estos proyectos. La compañía ha recibido respaldo de bancos para el financiamiento verde de Kimal-Lagunas, que se espera cerrar en el primer semestre de 2026. Esta inyección de capital es crucial para la modernización de la infraestructura eléctrica, que incluye la creación de un nuevo Centro de Control diseñado para optimizar la supervisión de la red y la detección temprana de anomalías, utilizando tecnologías avanzadas.

Mirando hacia el futuro, los inversores deben prestar atención a cómo ISA implementará las lecciones aprendidas del apagón y cómo esto influirá en su capacidad para ejecutar proyectos de gran envergadura. La modernización de la infraestructura y el compromiso con la sostenibilidad son elementos clave que podrían posicionar a la empresa como un líder en el sector energético de América Latina. Además, el cierre del financiamiento verde para Kimal-Lagunas será un hito importante a seguir en los próximos meses, ya que podría abrir nuevas oportunidades de inversión en el sector energético chileno y regional.