El banco Citi ha cambiado su perspectiva sobre las acciones de Braskem (BRKM5), elevando su recomendación de venta a neutra y aumentando el precio objetivo de R$ 8 a R$ 10. Este ajuste se produce poco más de un mes después de que el banco rebajara la calificación de la empresa a venta/alto riesgo. La nueva valoración implica un potencial de crecimiento del 6,38% respecto al cierre del día anterior, lo que ha llevado a un aumento del 4,57% en el precio de las acciones, alcanzando R$ 9,83 en la mañana del 1 de abril.

La revisión de Citi se basa en una mejora en el entorno global del sector petroquímico, impulsada por interrupciones en la oferta de materias primas debido al conflicto en el Oriente Medio. Estas interrupciones han resultado en un aumento de precios y márgenes, permitiendo a los productores trasladar costos a los consumidores. Según el banco, este entorno más favorable podría aliviar las preocupaciones sobre la generación de flujo de caja y el nivel de endeudamiento de Braskem, que ha sido un punto crítico en su análisis.

El aumento en los márgenes, que representa la diferencia entre el costo de producción y el precio de venta, ha llevado a Citi a proyectar un EBITDA más sólido para los próximos trimestres. Esto podría reducir la presión financiera sobre la empresa en el corto y mediano plazo. Sin embargo, a pesar de esta mejora operativa, el banco mantiene una postura cautelosa, dado que persisten incertidumbres en la estructura de capital de Braskem, incluyendo la posibilidad de reestructuraciones de deuda y cambios en el control de la compañía.

El impacto de las restricciones de oferta en los mercados de polietileno (PE) y polipropileno (PP) también es significativo. Se estima que las restricciones podrían afectar hasta 19 millones de toneladas anuales en el caso del PE y 10 millones en el PP, lo que representa una parte considerable de la capacidad global. Esto podría sostener los márgenes en niveles elevados y aumentar los ingresos de Braskem, que opera en mercados clave como Brasil, México, Estados Unidos y Europa.

A medida que el conflicto en el Oriente Medio continúa, el mercado está atento a cómo esto podría influir en los precios de los productos petroquímicos. Además, Braskem está considerando buscar protección judicial contra acreedores debido a la reciente deterioración de su situación financiera, lo que podría incluir medidas cautelares para protegerse temporalmente de las reclamaciones. La situación se complica aún más con la posible entrada del fondo IG4 Capital en el control de la empresa, que aún necesita la aprobación de las autoridades antimonopolio europeas, lo que podría demorar su conclusión hasta mayo. Los inversores deben monitorear de cerca estos desarrollos, ya que podrían tener un impacto significativo en la dirección futura de la compañía y su valoración en el mercado.