- Las elecciones presidenciales en Perú se celebrarán en abril, con una posible segunda vuelta en junio.
- La Bolsa de Valores de Lima ha acumulado un crecimiento del 15.7% en el año, aunque sufrió una caída del 12.5% en marzo.
- Los inversionistas están priorizando sectores defensivos y aumentando su liquidez en respuesta a la incertidumbre electoral.
- En renta fija, se presentan oportunidades de inversión en deuda soberana peruana debido a la caída de precios en marzo.
- El precio del cobre podría estabilizarse entre 11,000 y 12,000 dólares por tonelada si los precios del petróleo se mantienen en torno a los 100 dólares por barril.
El Perú se aproxima a un periodo electoral crucial, con elecciones presidenciales programadas para abril y una posible segunda vuelta en junio. Este contexto ha generado un aumento en la incertidumbre sobre quién será el próximo presidente y qué políticas económicas implementará. La experiencia de ciclos electorales anteriores, como la victoria de Pedro Castillo en 2021, que resultó en una caída del 8% en el mercado, ha llevado a los inversionistas a adoptar una postura más conservadora y táctica. Según César Huiman, analista senior de equity research en Renta4 SAB, los inversionistas están priorizando la preservación de capital en este entorno electoral.
A pesar de que actualmente no se observa una salida masiva de capitales, las encuestas sugieren que la segunda vuelta podría enfrentar a candidatos de centro o centro derecha, lo que ofrece cierta estabilidad relativa. Sin embargo, la cautela sigue siendo la recomendación predominante. Huiman destaca tres movimientos estratégicos que están adoptando los inversionistas: priorizar sectores defensivos o dolarizados para minimizar la exposición al mercado local, aumentar la preferencia por liquidez y adoptar una postura de espera y observación. Estos movimientos reflejan un enfoque más conservador en un entorno donde la volatilidad puede ser un factor determinante.
En el ámbito de la renta variable, los sectores defensivos, como las utilities y las empresas de consumo básico, son considerados menos volátiles debido a su demanda estable. Paul Zevallos, profesor de finanzas de la Universidad de Lima, señala que en el mercado de renta fija, marzo presentó oportunidades interesantes, ya que muchos instrumentos de deuda se vieron afectados por la guerra en Ucrania, lo que llevó a una caída en sus precios. Esto ha creado un entorno atractivo para evaluar inversiones en deuda soberana de Perú, especialmente a través de ETF que permiten una exposición diversificada a la deuda local y emergente.
Las recomendaciones para los inversionistas varían según su perfil. Para los conservadores, se sugieren bonos de corto plazo y acciones vinculadas a servicios públicos, además de diversificar monedas para mitigar el riesgo cambiario. Por otro lado, los inversionistas más agresivos pueden mantener sus posiciones estructurales, considerando que las caídas temporales en renta fija o variable son parte del ciclo. En caso de un escenario de estrés, donde un candidato radical podría ganar, se prevé que la preferencia se incline hacia activos en dólares y depósitos a plazo, aunque este no es el escenario más probable en este momento.
El índice general de la Bolsa de Valores de Lima (BVL) ha mostrado un crecimiento del 15.7% en lo que va del año, aunque sufrió un retroceso del 12.5% en marzo. La evolución futura de la BVL dependerá no solo de la coyuntura electoral, sino también del impacto de la guerra entre Estados Unidos e Irán en los precios del petróleo y el cobre. Si el precio del petróleo se mantiene en torno a los 100 dólares por barril y la situación no se agrava, se espera que el precio del cobre se estabilice entre 11,000 y 12,000 dólares por tonelada. Sin embargo, si la guerra se intensifica y los precios del petróleo suben a niveles más altos, el precio del cobre podría caer a 10,000 dólares por tonelada, lo que afectaría negativamente el rendimiento de la bolsa.
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