Qualitas Energy, el mayor fondo energético de España, reafirma su compromiso con la transición energética a pesar del reciente auge de los precios del petróleo, impulsado en parte por la política de la administración Trump en Estados Unidos. Óscar Pérez, consejero delegado de la gestora, ha declarado que la volatilidad actual del mercado representa una oportunidad para nuevas inversiones en energías renovables en los próximos dos años. Con un equipo de 550 profesionales, Qualitas ha movilizado más de 14.000 millones de euros en proyectos de transición energética a nivel global, y planea cerrar su fondo Qualitas Energy VI en 2026, con un objetivo de 3.250 millones de euros, lo que lo convertiría en el mayor fondo de capital riesgo de España.

A lo largo de su trayectoria, la firma ha demostrado su capacidad para adaptarse a los ciclos del mercado. Pérez enfatiza que, a pesar del retorno de políticas que favorecen los combustibles fósiles, la demanda de energías renovables sigue siendo imbatible, especialmente en mercados como el español. La transición energética no solo es una cuestión de ideales, sino que se ha convertido en una necesidad económica impulsada por la creciente demanda de electricidad, que podría aumentar un 25% en Estados Unidos en los próximos cinco años debido a la expansión de la inteligencia artificial y los centros de datos.

La estrategia de Qualitas se basa en un enfoque industrial, alejándose del modelo clásico de private equity que tiende a externalizar servicios. Esto les permite tener un control más directo sobre el desarrollo, construcción y operación de plantas energéticas, lo que les otorga una ventaja competitiva al momento de decidir cuándo entrar o salir de un mercado. Esta filosofía ha sido clave para su éxito, permitiéndoles anticiparse a las tendencias del mercado y adaptarse a las condiciones cambiantes.

Pérez también señala que el actual entorno de precios bajos en el mercado eléctrico español, consecuencia de la saturación de proyectos solares, representa una oportunidad para su nuevo fondo. La canibalización de precios y los recortes físicos de producción han generado un estrés financiero que Qualitas busca aprovechar para reestructurar activos que no puedan cumplir con sus compromisos de deuda. Este tipo de reordenamiento del mercado podría abrir la puerta a nuevas inversiones en energías renovables, especialmente en un contexto donde las grandes energéticas están desinvirtiendo.

A pesar de su enfoque en las energías renovables, Qualitas mantiene un enfoque pragmático respecto a otras tecnologías. Por ejemplo, Pérez ha expresado su escepticismo sobre la madurez del hidrógeno como inversión viable en este momento y ha descartado la posibilidad de nuevas plantas nucleares en España en el corto plazo. En cambio, la firma está apostando por la hibridación y el uso de baterías para gestionar la intermitencia de la energía, así como por el biometano como una solución para descarbonizar sectores difíciles de electrificar. Con un 50% de su capital proveniente de inversores institucionales e internacionales, Qualitas se posiciona como un referente en el sector de la transición energética en Europa, con un enfoque claro en la creación de valor a largo plazo.