El Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerró marzo con compras netas de divisas por u$s140 millones en el mercado oficial de cambios, lo que culminó un mes excepcional para la entidad. Durante marzo, el BCRA adquirió un total de u$s1.671 millones, marcando la segunda mayor compra mensual en su historia, solo superada por el récord de u$s2.882 millones registrado en marzo de 2024. Este notable incremento en las compras se debió a condiciones extraordinarias, como la cuotificación de los pagos de importaciones, que había sido suspendida en diciembre por la falta de divisas, lo que redujo drásticamente la demanda de dólares y facilitó las adquisiciones del Central.

El resultado de marzo permitió al BCRA acumular u$s4.386 millones en el primer trimestre de 2026, una cifra considerable aunque inferior a los u$s8.512 millones que logró en el mismo período del año anterior. Este récord trimestral se produjo bajo la gestión de Javier Milei, cuando el tipo de cambio era significativamente más alto y los pagos de importaciones seguían reprogramados. Las compras de marzo representan casi el 44% de la meta mínima anual que el BCRA se fijó a fines de 2025, que es de u$s10.000 millones, y el 25,8% de la meta máxima de u$s17.000 millones.

A pesar de las compras masivas, el BCRA no ha logrado revertir la situación de sus reservas netas, que continúan en terreno negativo. Hasta ahora, la entidad solo ha podido retener el 30% de lo que ha adquirido, debido a que en enero y febrero tuvo que vender parte de esas divisas al Tesoro para cubrir pagos de deuda externa. Esta situación plantea un desafío significativo, ya que el total acumulado no es suficiente para cumplir con la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que se ha revisado en dos ocasiones y está fijada en -u$s3.100 millones.

El último día de marzo, el BCRA realizó compras de u$s140 millones en una jornada donde se negociaron u$s486 millones al contado, lo que significa que la entidad se quedó con el 28,9% del total operado. Según operadores del mercado, las intervenciones del BCRA fueron constantes durante toda la jornada, intensificándose a medida que la mayor oferta de divisas presionaba a la baja el tipo de cambio mayorista. El dólar comenzó la jornada en $1.396, pero cerró en $1.382, lo que representa una caída de $16 respecto al cierre anterior y una baja acumulada del 5% en el primer trimestre.

La caída de las reservas internacionales del BCRA fue de u$s1.290 millones en la jornada, pasando de u$s43.381 millones a u$s42.091 millones. Esta reducción no se debió a ventas netas de divisas, sino a un ajuste contable habitual en los últimos días de cada mes relacionado con las posiciones de encajes bancarios. Este ajuste no refleja una pérdida real de capacidad de intervención del BCRA en el mercado cambiario, pero sí indica la fragilidad de la situación actual.

En los próximos meses, será crucial observar cómo el BCRA maneja sus reservas y si puede cumplir con las metas pactadas con el FMI. La falta de comunicación oficial sobre una nueva revisión de estas metas genera incertidumbre en el mercado. Además, el desembolso de u$s1.000 millones del FMI sigue pendiente, lo que podría influir en la capacidad del BCRA para intervenir en el mercado cambiario y estabilizar el tipo de cambio oficial.